Para semejante hallazgo, la frase sonó fría y lacónica: "Tenemos agua", dijo ayer a la tarde William Boynton, científico de la Universidad de Arizona. Confirmó, de esta manera, el descubrimiento más reciente de la sonda de la NASA que se encuentra todavía explorando el territorio marciano: que en Marte habría agua nomás.
El brazo robot de la sonda "Phoenix" tomó una muestra del suelo congelado del Polo Norte del planeta rojo. Esa muestra fue calentada el miércoles en el horno del laboratorio, indicó la agencia espacial de los Estados Unidos. Durante este proceso se formó vapor de agua.
Hace ya un mes, los expertos de la NASA estaban seguros de tener indicios de la existencia de agua en Marte, dijo Boyton. "Pero ésta es la primera vez que tocamos y probamos agua en Marte", agregó. "Con anterioridad se había observado la presencia de agua helada añadió en referencia a estudios efectuados con la sonda Mars Odyssey, pero ésta es la primera vez que se tocó y se probó el agua que se encuentra sobre Marte", explicó Boynton.
Anteriormente, "Phoenix" ya había identificado minerales necesarios para la vida en muestras de suelo marciano. La NASA informó además que la misión de la sonda será prolongada hasta setiembre.
"Phoenix" se posó sobre suelo marciano el 25 de mayo y originalmente su misión iba a durar tres meses. Sin embargo, la agencia espacial estadounidense decidió gastar otros 2 millones de dólares para continuar las investigaciones durante unas semanas adicionales, dijo el científico Michael Meyer.
En ese tiempo, la sonda cavará y examinará otras dos zanjas. La prolongación de la misión también permitirá a los científicos obtener más datos sobre las estaciones en Marte además de tomar más fotografías del planeta. Meyer describió la misión como un paso adelante hacia la "comprensión acerca de si existen lugares en Marte que fueron alguna vez o que aún pueden ser habitables".
Un paso fundamental
Roberto Venero -astrónomo
La confirmación de la existencia de hielo de agua en Marte es un paso fundamental en las teorías acerca de la evolución geológica y química de ese planeta. Ningún laboratorio había sido capaz de analizar una muestra de suelo y determinar la presencia de agua con certeza. El brazo robot de la sonda Phoenix, que está en el suelo gélido de la región polar norte marciana, extrajo una muestra de suelo con hielo que generó vapor de agua al calentarse en un pequeño horno. Ya no quedan dudas de que yace una importante cantidad de hielo de agua debajo de una capa delgada del omnipresente polvo rojizo. Los próximos pasos: medir la cantidad de agua, extensión y profundidad de esta capa. Los nuevos análisis permitirán discernir su salinidad, uno de los puntos más importantes. Hace poco, algunos investigadores sugirieron que el agua marciana habría sido muy salada como para que existiera vida. Si hubiera tenido agua líquida, el desarrollo de vida habría sido fuertemente condicionada por este factor.
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