Ahora, la empresa Diacrom, dedicada al cromado duro, reconoce la contaminación del agua en zona norte: “Si bien no hemos sido aún notificados del fallo, vemos con acierto la obligación que se la ha impuesto a la provincia de establecer un plan de remediación (sic), para que Diacrom lo pueda llevar a cabo, ya que eso es lo que la empresa ha intentado hacer desde el año 1998. En dicha oportunidad el (ex) juez (Roberto) Marquevich le ordenó a la Provincia supervisar y controlar el saneamiento del suelo, luego de que Diacrom hubiera contaminado como consecuencia de la autorización de vuelco de residuos”.
“No iba a quedarme de brazos cruzados: en cuatro cuadras éramos 19 personas con cáncer y 16 murieron”, le contó María Luz Ledesma a Crítica de la Argentina el 7 de abril del 2008 después de 11 años de acusar a la empresa Diacrom de contaminar el agua de su barrio y de ser la causante de su cáncer y el de sus vecinos de Carapachay. Finalmente, el 25 de julio, la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo de San Martín respaldó el pedido de María Luz y condenó a Diacrom y al gobierno de la Provincia de Buenos Aires a realizar el saneamiento del agua –contaminada por filtraciones en el río subterráneo– de Vicente López, San Martín, San Isidro, San Fernando y Tigre.
María Luz les contesta: “Diacrom trata de pasar la pelota y lavarse las manos. Nunca reconocieron los errores ni lo que estaban haciendo con la contaminación y jamás vinieron a hablar con los vecinos”. Pero, más allá de la polémica, la empresa admite que hace ya una década que contamina. Según la Asociación de Abogados Ambientalistas, el cromo se filtró en el río subterráneo y podría llegar, a través de la canilla, a más de un millón de vecinos de zona norte.
Por su parte, AYSA asegura que el agua que reparte siempre es potable. Pero muchos vecinos no confían en que el agua sea clara. “Hace menos de dos meses se hizo una inspección en Diacrom donde se tomó una muestra de agua que era color amarillo, con lo cual se demostraba que estábamos en presencia de cromo. ¿Cómo podemos creer que el agua se puede tomar?”, se pregunta María Luz.
Diacrom afirma que desde octubre de 2007 terminó con el proceso de cromado y expresa su –presunta– voluntad de reparar el daño causado: “Confiamos en que la actual conducción del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible fije las pautas conforme la orden de la Cámara de Apelaciones para poder remediar la situación”. Mariano Aguilar, presidente de la Asociación de Abogados Ambientalistas, le replica a la empresa: “No consta en ningún lado que Diacrom haya intentado seriamente hacer un plan de remediación. Por el contrario, jamás dejó de contaminar las napas y la red de agua. Lo expresado por Diacrom no es más que la confesión de haber contaminado desde el año 1956 hasta la fecha; como decimos en Tribunales ‘a confesión de parte, relevo de prueba’, aunque da lastima la cantidad de gente dañada por la contaminación, sobre la que deberá responder tanto la empresa como sus dueños y el Estado”.
María Luz enfatiza: “Diacrom se sigue burlando de los vecinos. Lo triste es que jugaron con la salud de la gente y dejaron a un montón de gente en el camino. Pero vamos a pelear para sanear un poco del dolor que causaron”.
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