Después de casi siete meses de espera por parte de los vecinos y tras una semana de responsabilidades cruzadas, finalmente las soluciones llegarán al Barrio 156 Viviendas de Merlo. Los reclamos por abandono en las plantas de tratamiento cloacal y la consecuente falta del servicio llegaron a oídos de la ministra de Gobierno Gladys Bailac de Follari, quien ayer se reunió con los involucrados y ofició de mediadora en el conflicto. La respuesta a más de una hora de debate se cristalizó en el plazo de 30 días para que el Municipio constructor logre que se reanude la prestación. Y para evitar que la informalidad en el traspaso juegue otra vez en contra de los habitantes, se firmará un acta que selle el compromiso de las partes sobre la obra y su mantenimiento.
La reunión se realizó ayer al mediodía en el Ministerio de Gobierno. En representación de Merlo, participaron el secretario de Planeamiento municipal Luis Leiría, el secretario de Hacienda Leandro Davicino, el juez de Faltas Ricardo Gallego y tres vecinos del barrio: Eliana Becerra, María Blanc y Fabiana Sosa. El Municipio de Tilisarao, ejecutor de las obras, estuvo presente a través del intendente Hugo Olguín, mientras que en nombre la Provincia asistieron Bailac de Follari y el jefe del Programa Asuntos Municipales Oscar Montero.
“Nuestro miedo era que el encuentro de pie a una discusión sobre quien tenía la culpa de que la planta no funcione, pero por suerte no fue así. Lo único que queríamos era que se nos escuche y se solucione el problema. Eso se logró. Ya habrá tiempo para buscar responsables”, dijo con tono aliviado una integrante de la comisión directiva del barrio.
Montero señaló que la reunión se dirimió en torno a dos “faltas” centrales: la del funcionamiento de la planta y la de responsables del mantenimiento. “En ningún momento se cuestionó la obra”, aclaró.
Tal como lo ya lo había adelantado a El Diario, el jefe comunal de Tilisarao nuevamente dejó en claro su predisposición para “asumir errores y afrontar responsabilidades”. “Un equipo ya está trabajando en Merlo y esta tarde (por ayer) me entregarán un informe completo para diagramar un plan de trabajo. La idea es comenzar mañana mismo (por hoy) y solucionarle cuanto antes el problema a los vecinos”, seguró Olguín.
Si bien durante la reunión se estableció un plazo máximo de 30 días para la puesta en marcha de la planta, el intendente de Tilisarao señaló que, dependiendo de la magnitud de las tareas, los tiempos podrían acortarse. “Mi preocupación eran las maquinarias, y tengo entendido que están en buenas condiciones. El robo de los sanitarios, un tapón y algún que otro caso puntual en las viviendas son cosas que podemos solucionar rápidamente”.
El estado de abandono que evidencian las plantas fue un tema en el que, de común acuerdo, se decidió no ahondar. “El Municipio de Tilisarao se comprometió a solucionar los inconvenientes, y el de Merlo a efectuar el mantenimiento. Hubo un pedido muy claro de los vecinos sobre la búsqueda de soluciones que se respetó”, afirmó Montero. Sin embargo, esa falta de destinatarios para los reclamos que movilizó a los vecinos del barrio quedó flotando a lo largo de toda la reunión y se reflejó en la propuesta final de la Ministra. Es que, una vez finalizadas las refacciones, las partes firmarán un acta en la que sellarán responsabilidades a futuro para las obras. “Aparentemente el problema surge de una falta de formalidad en la entrega, que será subsanado para evitar que se repita”, apuntó Montero.
Los vecinos, conformes pero no tanto
Las novedades de la reunión fueron transmitidas por los representantes del barrio al resto de los vecinos mediante llamadas telefónicas, mensajes de texto y breves visitas domiciliarias. La idea era comunicar que el problema de las cloacas estaría solucionado dentro de un mes, o quizás un poco menos. Según comentó una vecina, aún hay otros interrogantes por resolver para que se pueda hablar de un “final feliz” al conflicto.
“Nos dicen que se paga la electricidad de una planta que encima no anda. Eso, ¿a quién se lo reclamamos? ¿A Edesal?”, señaló la mujer, en relación a los 12 pesos que abonan los vecinos en concepto del servicio de cloaca, y que desde el Municipio argumentan que no es tal.
Otro de los inconvenientes es el desmalezado. “Estuvimos medio año pidiendo que nos corten los yuyos de las esquinas y vinieron recién hace unos días. El barrio se mantiene presentable porque nosotros nos arremangamos y limpiamos. Hicimos una especie de boulevard con mucho esfuerzo, pero no nos corresponde eso ni juntar las montañas de basura que dejó el personal contratado”, disparó la vecina.
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