El funcionario reconoce que la mortandad de hacienda es importante. Según sus datos, en algunos distritos supera al 10% de la hacienda. Hasta mediados de la primavera no se registrarían lluvias significativas.
Esta semana, las crudas imágenes de la sequía en el norte santafesino se vieron en primer plano en todo el país. Las cadenas de noticias de Buenos Aires mostraron los campos llenos de huesos, las vacas caídas -y arrastradas- en medio del polvo y los caranchos volando de un cadáver al otro.
Son las mismas imágenes que mortifican desde hace meses a los productores del departamento 9 de Julio y Vera. "Una cosa es perder un lote de soja o girasol porque no llueve, pero es mucho más duro ver caer y agonizar a los animales", explica Gustavo Giailevra, presidente del Comité de Cuenca de Pozo Borrado.
Carlos Sartor es el secretario provincial del Sistema Agropecuario. Entrevistado por Campolitoral, afirmó que está es la peor sequía de las últimas décadas. Además, señaló que el escenario climático se agravó porque hay sobrecarga de hacienda en esta región. El largo conflicto entre el Gobierno y el campo también complicó la asistencia de los productores.
¿El gobierno provincial sabe cuántos animales murieron?
No hay cifras concretas, pero sabemos que la mortandad de hacienda es importante. En algunos distritos supera el 10% de la hacienda. Me refiero lugares puntuales de los departamentos 9 de Julio y Vera, los más afectados. Por ejemplo, los campos cercanos a Los Amores y Fortín Olmos en Vera, o al este de la ruta 77 en el departamento 9 de julio. Yo soy del Norte -de Avellaneda- y nunca habíamos padecido una sequía así. Hay que remontarse 70 u 80 años atrás para encontrar una situación parecida. Este el cuarto año consecutivo de sequía y su efecto es devastador.
¿Qué están haciendo para encontrar agua?
Afortunadamente, los seis equipos de prospección geoeléctrica que trabajan en la zona están localizando agua (también hay seis equipos que realizan perforaciones). En el 70% de los casos, el agua que detectaron sirvió para la hacienda. Pero es cierto que no siempre se puede determinar con certeza el volumen de agua que hay en estos bolsones. Por eso, los productores deben hacer un uso racional y aprovecharlos el máximo tiempo posible. Nuestro objetivo es lograr mitigar esta situación hasta que se normalice el clima. Los pronósticos estiman que las lluvias volverían a mediados de la primavera.
En los campo además hay muy pocas pasturas.
Es cierto. Pero también hay que tener en cuenta que hay una sobrecarga animal importante porque se corrió la frontera agrícola. En la zona, lo habitual era que hubiera un animal cada dos hectáreas. Ahora hay establecimientos que tienen más de un animal por hectárea. En la zona afectada hay más de 3 millones de novillos, vacas y toros. Además, hay productores que no han tomado los recaudos necesarios para soportar una sequía de esta magnitud. Encima, no hay campos alternativos donde llevar los animales. Los lotes del sur han sido ocupados por agricultura. Y en Chaco y Santiago del Estero también hay sequía.
¿Qué otras alternativas se manejan para que no se agrave la mortandad?
Diseñamos un proyecto piloto para establecer hospedajes de animales en lugares concretos donde es más sencillo proveerlos de agua y alimento. Este proyecto ya fue presentado al secretario de Agricultura del Gobierno nacional. Pero obviamente se demoró por el recambio de autoridades y el contexto político.
¿Por qué no se venden los animales?
En parte es por algunas dificultades en el marco de las políticas ganaderas nacionales. En su momento, insistimos para que se libere la exportación de vacas de conserva. Muchas de ellas ahora se están muriendo en los campos. Es un animal que no se consume en el mercado interno, pero sólo se autorizaron las ventas globales como productos termoprocesados y esto no resuelve el problema porque deberían poder exportarse otros cortes. Hay mercados que los compran, por ejemplo Rusia. Además, la demanda esta concentrada en pocos frigoríficos y esto no ayuda a que los productores logren precios razonables.
¿Se establecieron líneas de crédito para asistir a los productores?
Se destinaron fondos a distintas asociaciones para que asistan a los pequeños productores. En total, 4,5 millones de pesos hasta el momento, pero se está analizando la posibilidad de volcar alguna ayuda adicional. Para los productores que están bancarizados hay líneas de crédito con tasas subsidiadas en un 100% durante el primer año. Son 91 millones de pesos, a partir los convenios que se acordaron con el Banco de Santa Fe y el Banco Credicoop.
¿Qué pasó con las gestiones ante el Gobierno nacional?
Todavía no han tenido el éxito que nosotros pretendemos. Ahora se renovaron las autoridades y estamos tratando de tomar contacto con el nuevo secretario para ver si podemos lograr algún tipo de asistencia del orden nacional. Solicitamos ayuda para los ganaderos y los tamberos. Asistencia directa y créditos con tasa subsidiada del Banco Nación.
¿En el mediano plazo, qué medidas están planificando para mitigar estos desastres?
Hay una comisión interministerial que está elaborando una nueva ley de emergencia cuyo eje es el ordenamiento territorial. Los productores de la zona deben saber que cultivos son posibles, sustentables, en el tipo de suelo que ellos tienen. Por ejemplo, hay gente que siembra en zonas bajas muy vulnerables a inundaciones y sequías; y que luego reclama ayuda al gobierno cuando tienen problemas. Con la ganadería pasa lo mismo. No deben sobrecargarse los campos con la hacienda. Se trata de que cada uno sepa que tipo de explotaciones puede realizar. Una vez que esto esté regulado y reglamentado podrá haber fenómenos naturales extraordinarios, pero se va a atender sobre todo a aquellos que respetaron estos criterios. No hay que pedirle a la tierra más de lo que puede dar.
Los productores reclaman un plan estratégico para los Bajos Submeridionales.
Funcionarios del Ministerio de la Producción y del Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente están planificando un plan de desarrollo sustentable para la región. A priori se sabe que con el sistema de canales no sólo se fue toda el agua, esta obra también impacto sobre la altura de las napas que ahora son mucho más profundas que cinco años atrás. Estos estudios pretenden consensuar un manejo adecuado del agua.
Las cifras de la sequía
Los pérdidas de los productores que sembraron soja, maíz, sorgo, algodón y caña en el norte santafesino superan los 350 millones de pesos por la sequía. Este es el cálculo que realizaron los técnicos de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Reconquista.
Estos especialistas también advierten que se deben invertir más de 850 millones de pesos para evitar una catástrofe productiva del sector ganadero, según el informe que elaboraron y que publicó el diario El Litoral esta semana.
El estudio se realizó en los departamentos 9 de Julio, Vera, General Obligado y San Javier. Las pérdidas globales de la presente campaña se estimaron en relación a los promedios históricos departamentales. Es decir de los rendimientos esperables en una situación climática normal.
En la zona analizada, los déficit pluviales van de poco más del 30% en los lugares menos afectados, a promedios cercanos al 80% y a críticos rojos de 200% en las regiones más castigadas, según el análisis del observatorio meteorológico que posee la EEA INTA de Reconquista.
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