Vinculada o no al cambio climático, la cada vez mayor necesidad de dominar el agua, bien para evitar sus efectos catastróficos o bien para tener acceso a ella, es una de las grandes preocupaciones de los gobiernos de todo el mundo. Aparte de sus aspectos lúdicos, la Expo sobre «Agua y desarrollo sostenible» que se celebra en Zaragoza permite recorrer el mapamundi de las distintas formas de encarar este reto del siglo XXI. Grandes obras de infraestructura y los más variados avances tecnológicos en relación con el agua proliferan en cada región del planeta. En las áreas más desérticas se las ingenian para obtener el agua de acuíferos o a través de la desalación, mientras que en otros casos el desafío es evitar inundaciones o mejorar la calidad de las aguas.
A continuación se indican algunos ejemplos destacados de las intervenciones humanas que ofrecen los países presentes en la muestra internacional de Zaragoza.
Brasil
El trasvase del río San Francisco
Uno de los proyectos más ambiciosos de Lula da Silva es llevar agua a la zona semiárida del Nordeste de Brasil a través de un macrotrasvase de más de 2.000 hectómetros cúbicos anuales desde el río San Francisco, con el que prevé resolver los problemas crónicos de agua de los estados de Pernambuco, Ceará, Paraíba y Río Grande del Norte. El San Francisco es un caudaloso río que vierte al Atlántico 1.815 metros cúbicos por segundo, de los cuales 26,4 se destinarán a las cuencas del Nordeste septentrional. Con esta obra, el Gobierno de Lula espera asegurar la oferta de agua a doce millones de personas a partir de 2025.
El Ministerio de Integración Nacional de Brasil llegó a la conclusión de que las fórmulas tradicionales, como la construcción de embalses, pozos y cisternas, eran insuficientes como fuentes de agua permanente para abastecer centros urbanos, por lo que, aun reconociendo que la idea de la integración de las cuencas no es la más simple, se muestra convencido de que es la solución realmente efectiva.
Libia
El Gran Río Artificial desde el desierto
El régimen de Muamar El Gadafi dedica su pabellón en la Expo casi de manera íntegra al proyecto de lo que denomina «el Gran Río Artificial». Se trata de un faraónico entramado de más de 4.000 kilómetros de tuberías de hasta cuatro metros de diámetro para llevar agua desde las zonas despobladas del sur a las regiones más pobladas y fértiles del norte, en las riberas del Mediterráneo.
Consiste en extraer el agua de cuatro grandes cuencas subterráneas situadas bajo las arenas del Sáhara y conducirlos a las zonas más pobladas, incluida la capital, Trípoli. De estos acuíferos se extraerán diariamente 6,5 millones de metros cúbicos con destino a la franja norte de Libia
Emiratos Árabes Unidos
Desalinización y desarrollo desbocado
El verdadero oro líquido en el extremo suroriental de la Península Arábiga no es el petróleo, sino el agua. Con una pluviosidad media anual de 100 milímetros, es uno de los lugares más cálidos y secos del mundo, sin un solo sistema fluvial que lo riegue ni una masa importante de agua dulce. De hecho, el hallazgo de petróleo fue un premio inesperado durante los primeros estudios geológicos en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), con los que se esperaba encontrar recursos hídricos.
La obtención de agua ha sido clave para propiciar el desbocado desarrollo del país de las últimas décadas. EAU consume 3.200 millones de metros cúbicos de agua al año, una de las cifras per cápita más altas del planeta y el incremento de demanda esperado es, además, el mayor de los países del Golfo Pérsico.
Precisamente, los ingresos procedentes del petróleo han permitido desarrollar las técnicas de desalinización por ósmosis inversa y destilación «multiflash», que proporcionan en la actualidad casi toda el agua para consumo humano e industrial del país. Según se explica en el pabellón de EAU en la Expo de Zaragoza, la mayor parte se obtiene en proyectos de cogeneración, que aprovechan el calor residual de la producción de energía eléctrica y cinco de las diez plantas de desalinización más importantes del mundo se encuentran en el país. Sólo Abu Dhabi produce 2.380 millones de litros de agua desalinizada al día y en Dubai se están invirtiendo miles de millones de dólares en un complejo que producirá otros 2.270 millones de litros diarios.
Arabia Saudí
Primera potencia en desalinización
Una cuarta parte del agua desalinizada en el mundo, 6,5 millones de metros cúbicos al día, procede de Arabia Saudí, una apuesta en la que este vasto país desértico piensa perseverar. Está invirtiendo 20.000 millones de dólares en un ambicioso proyecto que permitirá producir hasta 11,9 millones de metros cúbicos en los próximos años, según avanzó hace unos días el ministro saudí de Agua y Electricidad, Abdullah Bin Abdulrahman.
Al liderazgo mundial en desalinización de agua marina, Arabia añade una serie de iniciativas novedosas para un aprovechamiento eficiente del agua. Una de las medidas más llamativas es el reparto de más de 30 millones de «kits» de conservación de agua para detectar pérdidas que, según un estudio con el que cuenta el gobierno, permiten ahorrar hasta 500.000 metros cúbicos al día.
Rusia
Nanopartículas contra virus y bacterias
El Gobierno ruso ha apostado por invertir en tecnología aplicada a la calidad del agua. Es un país en el que los recursos hídricos no son un problema por cantidad, pero sí por calidad. Esa preocupación la han trasladado a proyectos de investigación y desarrollo (I+D) acometidos con la participación de fondos públicos. Un ejemplo es la Corporación rusa de Nanotecnología, que ha desarrollado un filtro para potabilizar el agua. Se llama Aquavallis y es uno de los ingenios que Rusia está divulgando en su pabellón de la Expo de Zaragoza. Se trata de un filtro realizado con nanopartículas, cuya carga eléctrica es la contraria a la de virus y bacterias. Así, las nanopartículas atrapan a esos microorganismos cuando el agua pasa por el filtro.
Hay varios modelos de este equipo, desde los pequeños para uso casi doméstico hasta los de tamaño industrial. Vietnam y Eslovaquia figuran entre los compradores de este ingenio, capaz de potabilizar hasta 20.000 litros de agua por un precio de unos seis euros, según indican en el pabellón ruso.
En él se presentan otras tecnologías de mayor envergadura, caso de una plataforma atómica flotante que combina generación de electricidad y obtención de agua potable mediante la desalación.
Italia
El Mose: freno a las mareas en Venecia
La República Italiana presenta en la Expo de Zaragoza su mayor obra de ingeniería hidráulica y una de las más ambiciosas de Europa, el denominado Mose, palabra que procede de Módulo Experimental Electromecánico pero que, además, significa «Moisés» en italiano.
El proyecto, que comenzó a ejecutarse en 2003 y estará en funcionamiento en 2014, pretende ser la solución a las cada vez más frecuentes e intensas mareas altas que sufre la ciudad de Venecia y su laguna, especialmente en otoño.
Se trata de un sistema de diques levadizos instalados en las tres bocas de conexión de la laguna con el mar Adriático, que normalmente permanecerán invisibles en el fondo y que se levantarán sólo cuándo sea necesario bloquear la marea. Con ello se pretende evitar el riesgo de catástrofe y los daños económicos, sociales y ambientales que causan las inundaciones.
Los problemas de las mareas altas se han agravado en las últimas décadas, en las que Venecia ha bajado 23 centímetros con respecto al nivel del mar, como consecuencia de su propio hundimiento y del ascenso de las aguas marinas. En la plaza de San Marcos, el punto más bajo, el agua llega a alcanzar los 1,20 metros cuando se produce este fenómeno.
No obstante, como en la mayoría de las grandes obras, no todo el mundo está conforme y en este caso los pescadores temen una merma en sus capturas.
Jordania
Trasvase del Mar Rojo al Mar Muerto
La preocupación por el descenso del nivel de las aguas del Mar Muerto ha llevado a plantear la posibilidad de un trasvase desde el Mar Rojo, que en el Pabellón de Jordania en la muestra internacional de Zaragoza se presenta como «un símbolo de paz y cooperación en Oriente Medio».
El Reino Hachemita, Israel y las autoridades palestinas han firmado un acuerdo para realizar un estudio de viabilidad ambiental del proyecto, que cuenta con la colaboración del Banco Mundial.
La iniciativa se basaría en la construcción de un canal de 325 kilómetros para conducir el agua e incluiría, además, una central hidroeléctrica y una planta desalinizadora.
China
La Presa de las Tres Gargantas
Desde hace 5.000 años, China tiene a sus espaldas una larga historia de grandes obras hidráulicas, que incluye el Gran Canal de la Dinastía Sui, de más de 1.800 kilómetros, si bien su longitud original era mucho mayor.
Recogiendo esta tradición, en la actualidad desarrolla dos proyectos de una envergadura propia del país más poblado del mundo, la presa de las Tres Gargantas y el gigantesco trasvase entre el sur y el norte del país.
El espectacular embalse en el río Yangtsé, que se explota ya para la producción de energía eléctrica y permite contener las avenidas, cuenta con una capacidad para almacenar 39.000 hectómetros cúbicos y ha obligado a realojar a casi dos millones de personas. Se trata de la mayor presa del mundo.
En cuanto al trasvase para llevar agua desde el sur al norte de China, se llevará a cabo a través de conducciones interminables de más de 1.000 kilómetros de longitud, principalmente desde el poderoso río Yangtsé.
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