La empresa Aguas de Salta estaría dispuesta a aceptar que el gobierno provincial capitalice en acciones las obras que la compañía no realizó y que deberá encarar el Estado.
De esta manera, el gobernador Juan Manuel Urtubey no rescindirá el contrato de la empresa de servicios públicos más cuestionada por los usuarios, que se transformará en una compañía mixta con participación privada y estatal.
Aunque todavía resta determinar cómo será la operatoria a partir de la cual la Provincia adquirirá cerca del 20% del capital accionario de Aguas de Salta, fuentes consultadas por Nuevo Diario coincidieron en que la empresa aceptará la condiciones que le impuso el Poder Ejecutivo Provincial para no rescindirle el contrato ante los continuos incumplimientos de la empresa concesionaria del servicio de agua, sobre todo, en materia de inversión en infraestructura, que alcanzarían los 300 millones de pesos.
"Si la empresa concesionaria del servicio admite esa modalidad (que el Estado capitalice sus inversiones en acciones de Aguas de Salta), vamos a funcionar de esa manera. Y sino deberemos rescindir el contrato y avanzar con otro con ese modo mixto", había anunciado Urtubey en la presentación del balance de la Unidad de Renegociación de Contratos.
La empresa se había mostrado reticente a transferir acciones a la Provincia sin que destine los fondos necesarios para adquirirlas, argumentando además que el gobierno también había incurrido en numerosos incumplimientos del contrato. Sin embargo, la posición oficial habría obligado a la empresa a ceder para que no quedara sin efecto la relación contractual.
El gobierno de Urtubey apuesta a que las inversiones que realice, además de servir para tener participación en la concesionaria de agua, redunde en mejoras en un servicio cuya calidad es puesta en duda por la mayoría de los usuarios. |
|
|