En la ciudad de Tres Lagoas, sobre el río Paraná, se construye la mayor planta de celulosa del mundo, con una capacidad de 1.300.000 toneladas anuales de celulosa blanqueada de eucalipto.
Eso significa un 30% más que la planta de celulosa de Botnia en Fray Bentos, que junto con una planta ubicada en China son actualmente las más grandes de este tipo.
El río Paraná nace en Brasil, luego resulta fronterizo entre Brasil y Paraguay, y más al sur es frontera entre Paraguay y Argentina donde se encuentran las plantas de celulosa argentinas altamente contaminantes como Alto Paraná, Puerto Piray y Papel Misionero. Luego, más al sur, el Paraná ingresa completamente en territorio argentino, allí se ubica la contaminante Celulosa Argentina, que actualmente se encuentra en proceso de mejora ambiental con el entrenamiento de sus operadores en la planta Orión de Botnia, para el manejo de químicos de blanqueo de última generación y excelente desempeño ambiental que produce la empresa Kemira. Kemira se encuentra instalando una planta de producción de químicos en Celulosa Argentina, la cual recibirá materia prima fabricada por Kemira en Fray Bentos.
La empresa que construye la planta brasileña sobre el río Paraná es Votorantim Celulose e Papel, uno de los gigantes brasileños del sector, con la participación de proveedores de maquinaria como Andritz que también trabaja en Fray Bentos para Botnia, utilizando equipos modernos de excelente resultado ambiental. Este proyecto ha contado con el apoyo financiero del gobierno brasileño presidido por Lula, y luego que esté operativo en mayo del año que viene, la empresa se apresta a encarar uno similar en el sur del estado de Río Grande del Sur, cercano a la frontera uruguaya en el Chuy, en un sitio a determinar en los municipios de Río Grande o Arroyo Grande.
A todo esto, el gobierno argentino no ha reaccionado, a pesar que en el caso de Botnia hasta la propia Legislatura de la ciudad de Buenos Aires se mostró preocupada porque los entornos de la capital argentina, que hoy padecen de altos niveles de contaminación fueran afectados.
En ese sentido, el matutino porteño Clarín señalaba el pasado 29 de julio: "El Gobierno llamó a Gualeguaychú causa nacional y nunca repudió los cortes como sí hizo con los del campo, aún en la misma ciudad. Cuestión de peso: no habría usado la misma vara si el problema fuese no con Uruguay sino con Brasil."
Korzeniak
Uruguay lo utilizaría en La Haya
El constitucionalista José Korzeniak, aclaró que Uruguay podría utilizar la construcción de la pastera en el Paraná en las audiencias orales del Tribunal de lo Contencioso de La Haya como un argumento más contra la demanda argentina por la instalación de Botnia.
Nuestro país se defenderá de la acusación del gobierno argentino ante La Haya utilizando, seguramente, lo que se considera incoherencia en la actuación, por parte de las autoridades del país vecino. Sin ser el tema central en la demanda, que es si nuestro país violó o no el tratado del río Uruguay, el gobierno de Tabaré Vázquez, podría utilizar las contradicciones de su par Argentina en las instancias orales del juicio.
En tal sentido, el abogado José Korzeniak, quien integra el equipo de juristas que defiende a nuestro país en el litigio, fue consultado sobre el presunto contrasentido de que Brasil construya una planta de celulosa, mayor aún a la de Botnia, y que Argentina no planteara ningún reclamo.
Reconoció que el gobierno uruguayo manejó este tema, pero considera que es un asunto que la defensa de nuestro país podría utilizar en las instancias orales en el juicio por Botnia.
Puso como ejemplo también la actuación del gobierno argentino respecto a los cortes de ruta, que no autorizaba la mayoría de ellos, y dejó que permanecieran en Entre Ríos.
Korzeniak aclaró que estos son elementos ajenos al tema de fondo en el juicio, pero que esos comportamientos de las partes, utilizado en argumentos verbales, "pueden influir en el ánimo de los jueces a la hora de fallar."
Dijo que en el caso de la pastera brasileña, Argentina fue informada y no hizo nada al respecto.
Brasil construirá la referida planta de celulosa en el río Paraná, donde Argentina comparte su curso, aguas abajo, con Paraguay.
Esta instalación está emplazada en la ciudad de Tres Laoas, en la frontera entre los estados de Matto Grosso del Sur y San Pablo.
Tendrá una capacidad de 1,3 millones de toneladas de celulosa blanqueada anuales.
Eso significa un 30% más que la planta de Botnia en Fray Bentos. Este proyecto contó con el apoyo financiero del gobierno brasileño y estará operativo en mayo de 2009.
Más al sur, está instalada en el Paraná, la planta Celulosa Argentina, que actualmente se encuentra en proceso de mejora ambiental con el entrenamiento de sus operadores en las instalaciones de Botnia.
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