La situación según el médico veterinario Jorge Georgeff sería grave y con poco aliento para un futuro próximo, ya que la falta de agua conlleva también la falta de pasturas y a una pérdida de peso de los animales que es notable a la vista.
El departamento O’Higgins tiene una población animal bovina que oscila entre los cuarenta y cinco y cincuenta mil cuadrúpedos y una parte importante de ellos fue seriamente afectada por la escasez de lluvias por la simple razón de que se trata de un año totalmente atípico, puesto que en el período de vaciamiento de los campos como se le llama que sería para marzo/abril, no se dieron las condiciones para la venta de animales, luego se sufrieron los cortes de ruta en el conflicto agrario y se le sumó a eso la sequía que devastó las pasturas, dejando un panorama realmente desalentador para la gran mayoría.
Georgeff señaló que tuvo casos entre sus clientes, donde algunas vacas mal parieron por su estado de debilidad y consecuentemente también murieron esos terneros, otros casos también se comentaron en donde se tuvo que destetar a terneros con la correspondiente pérdida en nutrientes y futuros kilos para el crecimiento de los animales.
Las pasturas y rollos que se habían acumulado ya están llegando a su fin. Quienes tuvieron más previsión aún están cubiertos, aunque ya están escaseando el sorgo, maíz y la semilla de algodón, notándose la otra cara, la de la desesperación por falta de agua y de alimentos que lleva en muchos casos a salir a buscar pasturas al costado de las rutas gracias a la protección de los prácticos boyeritos.
Con respecto a los nuevos pastos de rebrote en donde hubo quemazones, el veterinario señaló que son buenos como alimento pero sucede que las vacas acostumbraron su organismo a una pastura y en este cambio de alimentación hay un período de adaptación en donde pueden producirse diarreas en los bichos las cuales ocasionan en un principio una caída en su estado y de las cuales algunos no se recuperan.
De producirse buenas lluvias en septiembre, se podrán tener buenas pasturas para fines de ese mes y también se podría acumular algo de agua, de otro modo quienes no lograron hacer buena provisión estarán más complicados todavía, señaló el profesional.
Esta crisis hídrica y consecuentemente nutricional de los vacunos originó que los aparecidos de siempre que se valen de esta necesidad vengan a ofrecer precios irrisorios por los animales, especialmente terneros, atentando directamente al bolsillo del productor que se ve en un dilema muy fuerte por este tiempo, porque en casos en los que no se aprovisionó correspondientemente sería mejor malvender que lamentar mortandad.
Lo mejor sería que se cumpla la esperanza de todos, que finalmente llueva y se vuelvan a recuperar los animales.
En el municipio
Desde el municipio local y tras una conversación con el secretario de gobierno, Germán Maximiliano Perelli, señaló que la situación es desbordante y se conoce cada caso en los campos de la zona, pero ante esta situación emergente, el intendente Iván Sirich ha priorizado proveer de agua potable con el camión cisterna del municipio desde la planta de Sameep hasta las distintas colonias pero para el consumo humano, como una forma de resguardar la salud de la gente y no se puede aún destinar este camión para la provisión de agua para animales por ese simple aspecto, pero en verdad señalan que este golpe climático es y será un factor de honda preocupación para todos, puesto que sus secuelas se van a sentir durante un tiempo prolongado, aunque vengan buenas lluvias, puesto que el daño ocasionado hasta el momento ya es preocupante, culminó.
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