Desde la Municipalidad de Córdoba reconocieron el problema, pero aseguraron que desde hoy se proveerá de cloro proporcionado por la empresa concesionaria del servicio de agua potable de la ciudad, Aguas Cordobesas.
"Desde hace ya 30 días que estamos sin cloro. Esto significa que no estamos bajando el índice bacteriológico del líquido", manifestó el delegado del Suoem en Bajo Grande, Eduardo Gómez.
"Desde que asumieron estas autoridades, estamos en debacle. Le pedimos lo mínimo indispensable para funcionar", agregó Gómez.
Entre los reclamos, enumeró la falta de indumentaria para los operarios, la falta de transporte hacia la planta y un contrato precario con una empresa que transporta los barros cloacales.
Por su parte, el director de Redes Sanitarias y Gas del municipio, Oscar Nóbile, explicó que el problema suscitó cuando la empresa proveedora del cloro se presentó a la quiebra.
"Lamentablemente la empresa que estaba proveyendo quebró, y retuvimos los cheques para ejecutarle la garantía por no proveer. Desmentimos que sea por falta de pago de la Municipalidad", indicó Nóbile.
El funcionario sostuvo que el líquido no está saliendo en crudo. "Están trabajando los filtros y los sedimentadores", aseguró.
"Encontramos un proveedor en Campana, pero nos va a tardar entre 20 y 30 días. Conseguimos que Aguas Cordobesas nos preste unas toneladas para tirar unos días, y se van a realizar compras directas hasta que salga la contratación anual", finalizó Nóbile.
Bacterias peligrosas
La microbióloga y docente de la UNC Adriana Abril, indicó que las bacterias en el río Suquía, principalmente las cloacales como la Scherichia Coli favorecen la dispersión de enfermedades, como el síndrome urémico hemolítico (mal de la carne cruda), diarreas, hepatitis y difteria. La científica destacó que en el caso de Bajo Grande, el riesgo es mayor porque allí se concentran gran parte de las bacterias generadas por un sector importante de la ciudad de Córdoba.
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