El secretario de Obras Públicas del Municipio de Río Grande, Julio Bogado, se refirió al encuentro que mantuvo con equipos técnicos del IPV, con el objetivo de analizar el proyecto de construcción de un ducto de 8 kilómetros que derive los efluentes cloacales -de las urbanizaciones de Chacra XIII y Chacra XI- a la costa marítima, y no al cauce del río Grande. “Lo que tenemos que cerrar es la indicación hacia donde van estos líquidos cloacales, es una decisión desde el punto de vista técnico y político de muy corto plazo que nos llevará a la solución de este problema”, dijo.
“De acuerdo a lo que habíamos quedado en la charla que mantuvimos con los concejales, el Ministerio de Obras Públicas y el IPV, se había convenido para esta semana tener un intercambio de opiniones desde el punto de visa técnico a los efectos de llevar y plantear distintas alternativas en cuanto a la posibilidad de evacuación de líquidos cloacales de Chacra XIII, concatenado con Chacra XI”, detalló Bogado.
Y destacó el diálogo que se mantiene sobre esto, “ellos han traído documentación y en una charla positiva y amable, estamos definiendo la posibilidad de que se resuelva este problema puntual que es el desarrollo urbano no solo desde el punto de vista provincial sino también pensando en el desarrollo de lo que sería toda la ciudad, la idea es compatibilizar los intereses para dar una solución desde el punto de vista social y ambiental, que se había planteado en el Concejo Deliberante habida cuenta del problema que traía mandar los fluidos al río, es por eso que estas reuniones son muy importantes para conciliar entre las partes, a los efectos de poder llevar tranquilidad no sólo a la gente a las que le van a entregar las viviendas sino pensando en el desarrollo de la ciudad”.
El titular de Obras Públicas mencionó que “ellos tienen en claro cuál es la situación y cómo la tienen planteada en función de los compromisos desde el punto de vista contractual que tienen con la empresa para la finalización de esta obra, ahora lo que tenemos que cerrar es la indicación hacia donde van estos líquidos cloacales, es una decisión desde el punto de vista técnico y político de muy corto plazo que nos llevará a la solución de este problema. Nosotros, sin desmerecer ningún tipo de posición, estamos pensando en el conjunto de la sociedad y lo que significa el crecimiento urbano, este modelo de crecimiento que plantea el municipio en cuanto al crecimiento de la ciudad como visión estratégica que tiene este problema en particular, entonces acoplando la necesidades que tiene hoy el IPV con la visión que tiene el Municipio vamos a llegar a buen puerto y creo que no habría ningún inconveniente, habida cuenta de la voluntad y la posibilidad técnica con la que cuenta el Municipio, tenemos que ver algunos aspectos económicos, por eso la postura del Ejecutivo en relación al proyecto de ley que evalúa la Legislatura en relación al recorte de la coparticipación que reciben los Municipios, nosotros sabemos dónde vamos a aplicar ese dinero, lo volcamos en la infraestructura que necesita la ciudad”.
Por último, Bogado explicó que “con esta aproximación sería cuestión de muy pocos días para que se dé la posibilidad de la definición concreta, y aclaró que el tema del vertido de líquidos al río está totalmente descartado, eso ya está consensuado, hay distintas alternativas como por ejemplo arrojar los líquidos en la cañería ya existente en algún sector de la redes por el volumen de viviendas que tiene que entregar el IPV, esa es sólo una posibilidad, nosotros contamos con otras alternativas que vamos a considerar con la gente del IPV; y para llevar tranquilidad a los futuros adjudicatarios le decimos que el Municipio no va a poner el menor impedimento para que cuando se tengan que entregar las viviendas así sea”. |
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