Las lluvias torrenciales y las fuertes tormentas ocurridas desde el pasado 22 de julio inundaron varias regiones en Europa Central y del Este, informó este martes la Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios (OCHA).
Según OCHA, 40.000 personas fueron evacuadas y 42 han muerto.
Los países afectados son Ucrania, Moldova, Rumania, Eslovaquia y Hungría.
Elisabeth Byrs, la portavoz del organismo en Ginebra, dijo que los gobiernos solicitaron ayuda a la comunidad internacional:
“Lo que se necesita con más urgencia para ayudar a la población son unas mil tiendas de campaña, cien bombas de agua, generadores de electricidad y combustible”.
En Ucrania, unas 24.000 hectáreas quedaron bajo las aguas y 22 puentes fueron destruidos. El costo de los daños se estima en 870 millones de dólares. Los evacuados en ese país ascienden a 25.000.
En Rumania, las precipitaciones han sido las más intensas en 40 años e inundaron más de 26.000 hectáreas. Numerosos puentes, diques y carreteras están inutilizados. |
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