Más de 21 millones de córdobas se han invertido en el proyecto de agua potable en Siuna y éste aún no funciona, principalmente por falta de energía en la obra y por posibles fallas en su construcción.
Este nuevo proyecto de agua contemplaba, entre otras cosas, cambiar las viejas tuberías que fueron construidas hace 60 años.
La primera fase de la obra fue construida a finales del 2004, antes de finalizar el período del ex alcalde Julián Gaitán Salgado, con una inversión superior a los 14 millones de córdobas.
Para entonces se construyó un tanque de agua con su planta de tratamiento y se instaló la tubería desde la toma de agua que está ubicada en la comunidad de Uly, hasta el tanque de almacenamiento.
LA SEGUNDA FASE
El año pasado, el actual gobierno municipal presidido por Denis Flores Obando ejecutó la segunda fase del proyecto, con fondos del Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom) y recursos de contraparte del gobierno local.
En esta segunda fase, que supera los nueve millones de córdobas, se pretende construirse la red de distribución de agua y la instalación de medidores a unos 600 abonados, pero el gerente de la Empresa Municipal de Agua (Emapsa), Justo Aguinaga, dice que la empresa constructora no entregó la obra.
Señaló que hay muchas fallas en el proyecto, por ejemplo que las cajas donde van los medidores están quebradas porque no fueron bien construidas, así como varias fugas que no fueron superadas.
La PRENSA trató de conocer la versión de Blanca Talavera, gerente de Enel, pero en su oficina manifestaron que estaba en Managua.
Por falta de energía
El Alcalde liberal de Siuna, Denis Flores Obando, dice que la falta de operación del proyecto de agua en Siuna es por culpa de la Empresa Nicaragüense de Electricidad, ya que se comprometieron a suministrar el fluido eléctrico al proyecto y no lo hicieron. Debido a esta situación la población obtiene el vital líquido de tuberías viejas
Agua contaminada
Mientras las autoridades se diluyen en justificaciones, la población sigue consumiendo agua contaminada, que es distribuida en viejas tuberías construidas desde hace 60 años, confirmaron las autoridades sanitarias.
“Las muestras hechas en los pozos de Siuna y el agua que les llega por tuberías obsoletas indican que hay un alto grado de coliformes fecales y por lo tanto la gente sigue expuesta a consumir agua contaminada”, dijo el director del Centro de Salud, Noel Espinoza.
El director del centro asistencial manifestó que además de coliformes fecales fue encontrada en grandes cantidades una bacteria llamada Escherichia coli, que puede provocar problemas gástricos y cuadros diarreicos con sangre.
Esta bacteria produce una infección y se puede adquirir al consumir agua contaminada y lácteos.