Vecinos, turistas, comerciantes, todos pasan los días con las narices tapadas en esta ciudad. Ayer el fuerte hedor se hizo insoportable, aunque ya desde hace una semana se percibía levemente en el aire el mal olor proveniente del embalse Río Hondo.
El fétido olor ya ganó el sector céntrico conocido como El Bajo y localidades del departamento Río Hondo colindantes con el embalse Río Hondo. Se trata del acostumbrado aroma producto de la descomposición de las algas a raíz de los desechos industriales arrojados al embalse, el olor penetra hasta en la ropa y en determinadas horas del día.
El comentario se expandió por toda Las Termas y las opiniones conducen a la misma situación que presenta el embalse Río Hondo desde hace años. Desde el río Dulce fluye un olor nauseabundo que se propagó por el casco céntrico, la zona de la nueva costanera, Dique Frontal, el Autódromo y localidades como Islas de los Castillos y El Manantial. “El olor es impresionante no se puede respirar”, dijo preocupado Néstor Castillo, poblador de El Manantial.
Vecinos del barrio Usina, ubicado a metros del complejo turístico público La Olla y del río Dulce, indicaron a EL LIBERAL que después de las 19 y en las primeras horas del día el olor penetra en las viviendas. “Ayer, después de las 17, corría una brisa y vino un olor a podrido que es típico del lago, los vecinos estamos preocupados parece que siguen contaminando el lago”, contó Daniel Torrentes, vecino del barrio Usina.
Turismo
Comerciantes y hoteleros del microcentro también hicieron sentir su malestar por el olor repugnante como consecuencia de la contaminación del embalse que no termina. “Los turistas nos preguntan si es olor a cloaca y no nos queda otra que decirles que son los contaminantes que arrojan desde Tucumán y Catamarca”, confesó Sergio, empleado de un conocido hotel de esta ciudad.
Las repercusiones también se reflejaron desde el espacio ambientalista local Tincunacu, donde Rafael Vielma, integrante de la agrupación que reside en el populoso barrio de Villa Balnearia, reveló que desde hace ocho días el olor se intensificó en la zona.
“Sabemos que en estos tiempos las fábricas incrementan su producción, las citrícolas arrojan constantemente 13 líquidos contaminantes distintos en los afluentes que van a parar al embalse, es lógico que los nutrientes producen la descomposición de las algas y le sacan oxígeno al agua”, resaltó el ambientalista.
Puntos claves
El ambientalista Rafael Vielma denunció a las empresas por la cantidad de peces muertos en la zona del Dique Frontal. “Dentro de poco vamos a tomar una medida de fuerza para repudiar tanta muerte”, advirtió.
Está previsto que hoy, alrededor de las 8.30, personal de la Dirección de Recursos Naturales se traslade hacia la zona del perilago con el propósito de realizar una inspección ocular.
DIVISÓN LACUSTRE DE LA POLICÍA
Peces muertos en el embalse
Fuentes de la División Lacustre dejaron trascender que desde mediados de julio se viene registrando la presencia de peces muertos en la zona de los ríos Marapa y Salí, cauces tucumanos que desembocan en el embalse Río Hondo. Especies como sábalos, bagre, palometa y socos yacen flotando en las aguas turbias del embalse a raíz del impacto que tiene la contaminación que proviene de empresas tucumanas.
“Es de todos los años y el olor es nauseabundo al caer la tarde especialmente, cuando hay viento los peces muertos son arrastrados hacia la orilla donde están los carroñeros denominadas gavinas que se alimentan de los cardúmenes que yacen muertos en el agua, por eso muchas veces no se los ve con tanta frecuencia”, explicó una fuente policial. Las aguas turbias se observan en el Salí y en el Marapa y a plena luz del día se ve como una “estela amarilla baja desde la cuenca alta y llega hacia la zona del Dique Frontal”. |
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