La Secretaría de Medio Ambiente de la provincia de Santa Fe -organismo dependiente del Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente- ha recepcionado inquietudes referidas a la situación que algunos yacarés sufren por la falta de agua en el norte provincial, donde particularmente se encuentran hacinados en pequeños pozos, o sencillamente en el barro.
Consultado sobre la preocupación que invade a los pobladores del norte santafesino, el secretario de Medio Ambiente de la provincia, César Mackler dijo "que durante los mas de doscientos millones de años de evolución de los cocodrilos sobre el planeta esta situación se ha producido infinidad de veces y de manera más dramática", por lo cual es de esperar que en caso de repetirse esta situación, durante los próximos millones de años ninguna de sus poblaciones correrá peligro alguno, al menos por estas causas.
Es comprensible, agregó, "la preocupación de la gente a la que le toca presenciar esta situación", aunque debe quedar en claro que hay una gran diferencia entre "población" e "individuos", ya que en todo ecosistema complejo existen poblaciones en las que algunos individuos atraviesan por situaciones desfavorables, o incluso mueren, hecho que se produce en la naturaleza y por causas naturales.
Los intentos de "salvataje heroico", añadió el funcionario de la cartera presidida por el ministro Antonio Ciancio, a los que nos tiene acostumbrados la televisión, al menos para los cocodrilos suelen tener resultados catastróficos, ya que muchos de los animales mueren y se automutilan al momento de las capturas, siendo además muy peligrosos para las personas que están intentando ayudar, en general con escasos conocimientos sobre como manejar a estos individuos y esto no es lo peor, ya que los pocos animales que se pueden capturar ilesos para ser trasladados, suponiendo que se encuentre un lugar apropiado para recibirlos, experimentan infecciones crónicas por estrés debido tanto a las maniobras de captura, como a la no adaptación a un lugar al que fueron llevados por la fuerza, lo que hace que en general, completamente desorientados, intenten regresar al lugar del que fueron retirados con consecuencias casi siempre fatales. Lo que es más lamentable, subrayó, es que la mayoría de estos individuos se hubiesen "salvado" si no se los trataba de ayudar, ya que sobretodo en invierno, pueden resistir varios meses sin alimentos e incluso sin agua, enterrados en barro consolidado con un mínimo de humedad hasta que comiencen las lluvias.
Bajo vigilancia
El secretario de Medio Ambiente de la provincia, César Mackler, remarcó "que tanto los técnicos del Proyecto Yacaré como el personal de la Dirección General de Manejo de Fauna y Flora de la Secretaría de Medio Ambiente", se encuentran en contacto permanente con la mayoría de los propietarios, recorriendo los campos afectados por esta situación, dejándose expresa constancia de que hasta el momento y ante este fenómeno natural lo único aconsejable es seguir esperando que se produzcan las lluvias, tal como hacen (y seguramente harán), los yacarés por millones de años más.
Animales preparados.
Por último, el secretario de Medio Ambiente de la provincia subrayó que se debe entender que a pesar de que actualmente hay muy pocas cosas que ocurren en nuestros ecosistemas ajenas a la intervención humana, las sequías si bien con algún tipo de influencia antrópica, "deben seguir siendo consideradas fenómenos naturales para las que los animales silvestres están preparados".
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