La sequía, que lleva más de un año en el norte santafecino, torna cada vez más dramática la subsistencia del agro. Las pérdidas y la asistencia que requiere en forma urgente la región se elevan a 1200 millones de pesos y sólo en el departamento Vera -uno de los cuatro más perjudicados- hay más de 130.000 cabezas de ganado menos entre las últimas dos campañas de vacunación.
Según Ariel Guidi, médico veterinario del Senasa en aquella región, la calidad del agua subfluvial en centenares de distritos es inapropiada para el consumo de los animales. "Hay muchos animales que murieron por falta de condición corporal y hay otros que están severamente desnutridos. Depende de la condición de cada productor, pero la situación es crítica", insistió.
La desesperación se apoderó de una amplia franja próxima al límite con Santiago del Estero y Chaco. En algunas localidades, como La Gallareta, Intiyaco, Cañada Ombú, Los Amores, Margarita y Fortín Olmos, del departamento Vera; o Villa Minetti, del departamento 8 de Julio, y Ceres, en el departamento San Cristóbal, no llueve con registros importantes (en la zona así se consideran las precipitaciones cercanas a los 100 milímetros), desde hace un año y medio. Incluso, en esta capital, desde 1941 no se producía una sequía tan importante, según reconoció el meteorólogo local Enrique Rodríguez, que pronosticó que sólo en septiembre comenzará un ciclo de lluvias.
El fenómeno secó los Bajos Submeridionales (una franja canalizada parcialmente en el límite entre Santa Fe y Chaco). También se secaron las lagunas La Loca, El Bonete y La Tigra, actualmente lo más parecido a un desierto, en el departamento Vera. El centro del desastre se ubica en los distritos de Los Amores, Garabato, La Gallareta e Intiyaco.
Omar Walker, presidente comunal de Los Amores, explicó que a comienzos de este año se produjo una "importante despoblación de animales porque fueron a faena o porque se mudaron a otros lados. Igualmente, de acuerdo con la zona, a la infraestructura y a las condiciones y los recaudos que ha tomado cada productor, hoy hay campos que tienen el 40% de la hacienda que tenían y otros que, por falta de agua, no tienen nada. Esto no quiere decir que hayan perdido todo, sino que han trasladado animales o los vendieron", apuntó. "Más allá de que lleguen las lluvias y está situación se pueda revertir en los próximos meses, el daño económico, en lo inmediato, es irreversible", dijo Guidi.
"Del Fondo Anticíclico que posee la provincia para atender emergencias se destinaron 18 millones de pesos para asistencia a las zonas urbana y rural más castigadas por la sequía", sostuvo el ministro de la Producción, Juan José Bertero, que reconoció además que habrá créditos blandos para los productores, mediante una operatoria específica del Nuevo Banco de Santa Fe.
Mirta Cena, presidenta comunal de La Gallareta, agregó: "No hay agua ni en las represas; las lagunas se secaron y la poca agua que queda en algunas otras no se pueden utilizar para el ganado porque está salinizada debido al bajo nivel de las napas. Animal que toma esa agua seguro que se muere", indicó.
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