Fernando Lugo, quien asumirá como Presidente del Paraguay el 15 de agosto, aseguró que gobernará para sacar de la isla al país y que su política externa no oscilará únicamente entre Brasil o Argentina, sino que pretende extender contactos con Europa, Asia y África.
Aceptó la sugerencia del obispo emérito Joaquín Piña de agilizar el paso fronterizo entre Encarnación y Posadas y prometió evaluar la implementación de un tren rápido utilizando las vías ya existentes entre ambas ciudades.
Respecto a la deuda interna, entre sus prioridades se encuentran luchar contra la corrupción y la pobreza “que duele en algunas regiones” además de rechazar la existencia del terrorismo en la Triple Frontera.
Lugo dejó esta vez sus famosas sandalias para calzarse un zapato negro, pantalón al tono, vestido de saco gris con cuello Mao, típica camisa blanca de tela nacional “ahó poí” aunque continúa con su rechazo a usar corbata.
Así vestido, tomó contacto con las máximas autoridades de la provincia y dirigentes gremiales al inaugurarse el viernes el Sanatorio de Camioneros en Posadas, invitado por el dirigente Adolfo Velázquez. Concluido el acto, luego de recorrer las flamantes instalaciones habló en privado con el gobernador Maurice Closs, el obispo emérito Joaquín Piña y Velázquez.
Luego se sentó a responder con absoluta parsimonia a 18 periodistas acreditados de Misiones y el Paraguay. Lo que sigue es el resumen del encuentro y describe parte de su proyecto nacional.
Después de casi 30 años de vida sacerdotal, ahora ya sin los fueros, enfrentará la dura tarea de manejar los destinos de un país empobrecido.
La integración
El deseo de integración natural recorre por las venas de este ex obispo. En reunión con Closs y Piña, acordaron agilizar el tráfico fronterizo entre Encarnación y Posadas. El tema lo planteó Piña “y él decía que depende de otros organismos más centrales”.
“La frontera tiene que facilitar la comunicación y el libre tránsito de personas y una de las posibilidades que veíamos es por qué no utilizar las vías del tren; está hecha y el monseñor Piña hablaba de un tren rápido, cruce rápido y creo que más allá de las cuestiones legales y migratorias existen ingredientes importantes políticos y ese tema sí lo podemos conversar con las autoridades argentinas”.
“En este siglo, tenemos un gran desafío de construir una América Latina unida; si bien hay intereses regionales y nacionales que son legítimos, debe primar el ideal de estar integradas y unidas, comenzando desde los pueblos; por ejemplo, me gustaría que los camioneros acá y de Paraguay se puedan encontrar y concretar ideales y proyectos”.
La Triple Frontera
El itapuense de 56 años, intenta romper el mito sobre la existencia de células terroristas dormidas en Ciudad del Este.
“Venimos a desmitificar, porque creemos que son hipótesis y no realidades. Paraguay tiene el derecho de mirar de frente a todos los países y demás regiones, porque hay muchos mitos y conjeturas”. Anunció que abrirá una investigación “sana e inteligente”. “Se dicen que hay fuerzas norteamericanas o bases militares y creemos que en el Paraguay no existen”.
Recordó que el Parlamento paraguayo aceptó el ingreso de fuerzas norteamericanas, “no para instalarse ni operar desde el Paraguay; sino para hacer operaciones conjuntas y ayudas humanitarias y solidarias, que también hacemos con otros países”.
“Si bien Paraguay ha sido conocido solamente como un país de la ilegalidad, del contrabando, de la corrupción, vamos a trabajar para que el país sea conocido y reconocido por una sana administración”.
En cuanto a la política internacional, aseguró que “el Paraguay no solo tendrá una política pendulantes entre Brasil y Argentina como ha sido históricamente. Queremos mirar más allá de la región. Creo que hay oportunidad en Europa, Asia y África también”.
Corpus y Yacyretá
Lugo se mostró de acuerdo con el Proyecto Corpus, aunque adelantó el deseo de terminar bien con las obras de Yacyretá, tema abordado con la presidente Cristina Kirchner. “En principio, estamos totalmente de acuerdo en un proyecto hidroeléctrico llamado Corpus”. Explicó que debería reformularse aquella iniciativa, pero insistió en Yacyretá.
“Debemos reconocer que en Paraguay no hemos hecho bien los deberes. Le hemos pedido a la presidente Cristina que pueda considerar esta situación y demostró buena predisposición de que los técnicos lo pueda estudiar detalladamente. Pedíamos que bajara nuevamente a la cota 78 para que las obras de infraestructura no hechas correctamente en el Paraguay, sean realizadas y después no tendríamos ningún problema para que suba la cota como estaba programada originalmente”.
Durante su estadía recibió sendos reclamos. Desde el lado paraguayo, la indemnización de los afectados en San Cosme y del lado argentino, una comisión de víctimas de la dictadura de aquel país. “Pensamos en investigar y resarcir a las víctimas”, finalizó.
El Partido Colorado y sus influencias
Aunque sobrino de un dirigente del Partido Colorado que debió exiliarse durante la dictadura de Alfredo Stroessner, Fernando Armindo Lugo Méndez deberá enfrentarse a más de seis décadas del coloradismo. “Somos conscientes que tanto la preparación técnica como las solvencias económicas tienen gran parte de los adherentes al Partido Colorado porque son más de 60 años en que este partido se ha identificado con la estructura del gobierno y el Estado paraguayo. Va a ser difícil pero no imposible. Estoy convencido que desde la Alianza Patriótica para el Cambio, es posible pensar y soñar en la realización de un país diferente; en donde la equidad, el cumplimiento irrestricto de la ley para todos los paraguayos por igual y sin privilegios, será positivo”.
|
|
|