El intercambio de energía entre la Argentina y Brasil, facilitado este invierno por las benignas temperaturas, podría volverse permanente cuando se construyan la represa Garabí. Esta central hidroeléctrica será la primera binacional; se calcula que tendrá una potencia de 2.800 megavatios; y aprovechará un factor estructural para el intercambio de energía: la Argentina y Brasil tienen sus picos de consumo en horarios distintos. “La máxima demanda de ellos comienza a las 14 y termina cerca de las 17; mientras que nuestra hora pico está entre las 20 a 22, según la temperatura y estación. Por eso, con Garabí en marcha, podemos repartirnos su aprovechamiento según las horas del día en las cuales nos resulta más necesario”, comentó a El Cronista un funcionario.
También admitió que se está estudiando el mecanismo de intercambio sin dinero: energía por energía. “Lo venimos hablando desde hace mucho con los brasileños, se tratará de un intercambio recíproco compensado”, agregó. En lo que va de este invierno, la energía hidroeléctrica que Brasil importa hacia la Argentina puede devolverse; pero la que provienen de centrales térmicas debe pagarse a un precio que puede superar los u$s 300, superando hasta 25 veces el que se paga a la generación nacional.
El intercambio recíproco compensado también puede bajar los costos energéticos de ambos países. Porque la energía hidroeléctrica está entre las más baratas; habría menos uso de combustibles líquidos en las centrales térmicas (una de las más caras); y siempre el costo del megawatt/hora es mayor durante los picos, algo que se neutralizaría con adecuada oferta. “Todo esto lo venimos estudiando, y concluimos que el intercambio compensado es la solución, pero debemos volcarlo en un acuerdo”, señaló otra fuente oficial.
La represa de Garabí estará sobre el río Uruguay, probablemente en el límite entre Misiones, Corrientes y Río Grande do Sul; y además podría contar con otra similar aguas abajo. Cuando una o las dos estén funcionando, Brasil reducirá su dependencia de la generación hidroeléctrica (alrededor del 85% de su matriz), así como la Argentina de los hidrocarburos (cerca del 70%); debido a la hidraulicidad del Río Uruguay.
La nueva línea será clave
La tercera línea de alta tensión proveniente de Yacyretá, que permitirá aprovechar la suba de su cota, también servirá para el intercambio energético con Brasil. Esta obra, realizada por Intesar y próxima a terminarse, fue pensada para cuando la cota de Yacyretá llegue a 83 metros sobre el nivel del mar, mientras que actualmente se ubica en los 78,50; además de su conexión a la nueva central realizada en Timbúes (Manuel Belgrano). Pero también se diseñó previendo un mayor intercambio de energía con Brasil.
Entre fines de este mes y principios del próximo, cuando la tercera línea esté concluida, se podrá importar más energía desde Brasil, en especial la que viene desde la represa Corpus Christi. Pero su mayor utilidad se verá a partir de 2012, cuando una o dos represas binacionales –Garabí I, o I y II– eleven la disponibilidad de energía para responder a las crecientes demandas de las naciones más grandes del Mercosur.
Casi terminada
La línea de 500 kilovoltios, que es la tercera en unir Yacyretá con las grandes ciudades, estará lista a fines de este mes o principios del próximo. Esta obra, que no tiene precedentes desde hace 24 años, podría haberse inaugurado en abril pasado, pero las inundaciones ocurridas en Entre Ríos durante el 2007 demoraron su realización. De todas formas, los plazos marchan dentro de lo previsto. El trabajo es realizado por Intesar, empresa del grupo Electroingeniería. |
|
|