Cada vez es más crítica la situación en el norte provincial. Santa Fe tiene seis departamentos en crisis por la sequía y en el horizonte no hay atisbos de cambio.
La lluvia no cae hace más de ocho meses para paliar la necesidad de humedad de la tierra en General Obligado, Vera, Nueve de Julio, San Cristóbal, San Justo y San Javier.
"La situación es cada vez peor y se agrava un poco más, porque antes podíamos sacar agua de napa para el lavado de ropa y uso higiénico, pero hoy ya se está usando casi todo con agua potable, porque no hay más reserva en los pozos, está salinizado todo, porque siguen bajando las vertientes", esto es lo que comentó telefónicamente a LA OPINION el presidente de la comuna de Gregoria Pérez de Denis, Carlos Radimak.
Si se tiene en cuenta que la provincia de Santa Fe lleva entregados casi 17 millones de litros a través de la distribución con camiones cisterna para toda la zona crítica, ese número percibirá una brusca ampliación, ya que "necesitamos más agua potable; y desde esta semana nos han ampliado el cupo. Se sigue luchando, pero la situación es cada vez más grave".
Las perforaciones que se propusieron hace varios años desde el otro lado del tope territorial, se llevaron a cabo en las últimas semanas, pero con "resultados mínimos en algunos campos; y en otros nada, porque las napas han bajado tanto y se han salinizado de tal manera, que no hay reservas, no han quedado bolsones con agua dulce y hoy está prácticamente completa la napa salinizada".
Aportes
Más allá del sector productivo, que contará con corrales de hotelería para animales en situación de emergencia en la Sociedad Rural de Tostado, tal como lo anticipara este medio, una vez que se realicen las inversiones necesarias; el Estado provincial también dispuso partidas de dinero para los pueblos y ciudades afectados por la falta de precipitaciones ininterrumpida.
Desde el ámbito gubernamental se comunicó a los dirigentes zonales que "por la emergencia, nos iban a dar dinero, nos lo comunicaron, pero hay que abrir una cuenta corriente especial para recibir esas partidas, como siempre hay que hacer algo para enredar. Es una cosa rara porque es algo que nunca nos lo pidieron, así que sigue el ïpapeleoï, hablando mal y pronto, que para ser un Gobierno ágil, veo que no es tan ágil".
En este punto se debe prestar particular atención, ya que es un tema sabido, que tiene dos años de precedentes conocidos, en una región que desde siempre tuvo períodos de emergencia climática, ya sea por exceso o por falta de lluvias, principalmente, entonces las acciones deben ser rápidas, ágiles y concretas, para intentar salvaguardar de la mejor manera a los habitantes y sus actividades.
"Nosotros queremos la reacción lógica, yo hace diez años que estoy en el Gobierno y conozco el sistema y el manejo, por eso nos parece que en seis meses no haber reaccionado nos parece lerdo, pero lógicamente no es lo mismo una municipalidad chica que un gobierno provincial, que tendrá sus complicaciones", sostuvo Radimak, en un tono que se acopla al del Intendente de Reconquista que la semana anterior había criticado las respuestas demoradas para el caso, por parte de la administración Binner. La burocracia siempre fue mal vista; y más si para conseguir una ayuda en medio de una situación caótica, se deben hacer 130 kilómetros para abrir una cuenta bancaria, como es el caso del titular de la Comuna de esta localidad de Nueve de Julio La crisis sostenida hace que se pueda poner en plano comparativo la capacidad de reacción, teniendo en cuenta al Gobierno anterior. "Si antes se necesitaba un subsidio, se iba a la Provincia, lo otorgaban; y llegaba a la cuenta corriente de la comuna, o te daban un cheque y de forma automática ya se tenía el dinero; pero ahora se analiza, se ve, se busca, lo terminan otorgando, pero con tres vueltas más que el Gobierno anterior y no sé si es bueno o malo, pero es diferente". La disponibilidad económica es la que pone al límite las condiciones de los habitantes y es por esto que sus representantes políticos exigen el dinero de forma rápida y también acciones más amplias.
Abandono
No poder producir, poner en riesgo las propias condiciones sanitarias, genera éxodos, fomentados por la desatención que atañe de forma preocupante al Gobierno nacional que nada hizo por los miles de argentinos que sufren este flagelo hasta la provincia del Chaco, haciendo caso omiso a su tan promocionada política de derechos humanos que sólo se restringe a hechos violentos de hace más de tres décadas.
La gente se va de los pueblos, abandona su tierra y su origen. "Lógicamente el campo se ha parado, ya no hay casi trabajo, entonces nuestros habitantes emigran, se van a las ciudades. Nosotros no tenemos industrias, toda la actividad es agrícolo-ganadera, entonces la gente si no trabaja en el campo no tiene que hacer, entonces si no piden los bolsones de la Comuna, se tienen que ir", reportó así la angustiante realidad el presidente de Gregoria Pérez de Denis, Carlos Radimak.
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