El gobierno decidió posponer hasta el 5 de septiembre el plazo para la presentación de ofertas para la construcción de la presa Chihuido I, sobre el río Neuquén. Hasta ahora hay diez empresas que compraron pliegos.
El esquema acordado entre el gobierno de Jorge Sapag y las autoridades nacionales es similar al que se usó para la licitación de dos presas sobre el río Santa Cruz, aunque con ventajas comparativas enormes, como el hecho de que Neuquén es cabecera de un corredor eléctrico de cuatro líneas de extraalta tensión.
La información la dio Elías Sapag, que es el presidente de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) y coordinador de la unidad de gestión creada para la construcción de Chihuido.
La obra tiene beneficios fiscales, como diferimiento del IVA. El que menor aporte público reclame tendrá más chances de ser adjudicado.
Chihuido I está aguas arriba del complejo Cerros Colorados, cuya estructura no es suficiente para contener una crecida máxima probable.
Los plazos indican que si todo se cumple como está previsto hacia abril del 2009 las obras podrían comenzar.
Este proceso se pone en marcha es un momento complicado del país, en el que la coyuntura política y económica no ayuda.
El diseño original prevé que Chihuido I tenga una potencia instalada 478 megavatios (MW), con una producción de energía media anual será de 1.750 gigavatios hora (GWh).
Foto: Archivo Programa Infoambiente
|
|
|