El presidente del Consejo de Ecología y Medio Ambiente, Oscar Echeverría, supeditó cualquier modificación a los actuales compromisos ambientales de la empresa Alcalis de la Patagonia, a un profundo estudio técnico que asegure que no provocará daños al ecosistema. La explicación del funcionario fue realizada ayer a "Río Negro", luego de la publicación de un informe de este medio en el que se afirma que la firma que fabrica carbonato de sodio a pocos kilómetros de San Antonio Oeste, pretende reabrir el debate acerca del vertido de sus efluentes líquidos -que hoy van a parar al bajo El Riñón- al golfo San Matías.
"Lo que hoy tiene que hacer Alpat es garantizar que El Riñón no filtre, que funcione como se comprometieron en la audiencia pública en la que se aseguró que la infiltración sería de 10 a las menos 10. No buscar alternativas para evitar cumplir sus compromisos", alegó. Recordó que la decisión de mandar los líquidos a El Riñón fue tomada con argumentos técnicos "y ellos deben contemplar sus obligaciones ambientales, a nosotros no nos incumben sus conveniencias económicas", afirmó. Echeverría descartó que hubieran existido presiones políticas cuando se decidió que Alpat no podría enviar sus efluentes al mar. "Las evaluaciones y las decisiones que se tomaron fueron por cuestiones técnicas y ellos las asumieron. Por más que en ese momento hubiera otros dueños para nosotros siempre fue Alpat", dijo.
El titular del organismo que controla el funcionamiento de la planta y que autorizó su puesta en marcha bajo fuertes restricciones y compromisos ambientales, argumentó que en su momento, la inhabilitación "a volcar residuos líquidos al mar se sustentó en la preservación de dos actividades prioritarias como el turismo y la pesca".
Agregó Echeverría que "si el bajo El Riñón no funciona como corresponde es porque nunca anduvo bien el filtro Larox y el efluente no tiene las características que se preveían, y si sigue así lo que se tiene que hacer para evitar las infiltraciones no es mandar todo directo al mar sino recubrir el área con suelo bentonita". "Ahora -reflexionó el funcionario- si no pueden garantizar lo que mandan a El Riñón, ¿van a poder garantizar lo que iría la mar?", se preguntó.
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