En dos semanas el Gobierno de Hermes Binner relanzará una licitación emblemática, ideada durante la gestión de Jorge Obeid y suspendida el año pasado: dos grandes acueductos sobre un total de diez, para lo cual se invertirán más de 200 millones de dólares.
El primero de ellos se construirá en el Gran Rosario e incluso contempla la creación de una nueva planta potabilizadora de agua en Granadero Baigorria para mejorar la provisión a la ciudad y su área metropolitana.
El otro proyecto permitirá unir las localidades de Santo Tomé y Rafaela. Introducidas las reformas del caso se retomó el proyecto, el Gobierno tiene pensado relanzar la licitación el próximo miércoles 20 de agosto.
La Legislatura sancionó hace unos meses una ley que autoriza al Gobierno a destinar hasta 200 millones de dólares para los Grandes Acueductos. Esos recursos se utilizarán en estos dos primeros tramos, aunque seguramente será necesario que el Tesoro provincial también haga un aporte extra porque los precios subieron.
Los restantes ocho tramos del plan pensado para dotar de agua potable a todos los santafesinos deberán aguardar la confirmación de un millonario crédito del Banco Mundial gestionado por la Casa Gris.
Se estima que en total los dos primeros acueductos demandarán una inversión superior a los 750 millones de pesos, lo que la constituye en la obra pública más significativa que encarará el actual Gobierno.
"Ya hicimos los retoques necesarios"
"El Gobierno anterior había lanzado la licitación sin proyecto definitivo, con muchas imprecisiones en cuanto a los materiales y los montos, dejando mucho margen para discrecionalidades. Hicimos los retoques necesarios y el 20 de agosto volvemos a poner en marcha el proceso", confió a Rosario 12 el ministro de Aguas y Servicios Públicos de Santa Fe, Antonio Ciancio, en alusión al proyecto que ya despertó el interés de tres grupos económicos que adquirieron los pliegos y que por el monto a invertir se trata de la obra pública más significativa de la actual administración.
"Los acueductos tendrán tomas distintas porque eso va a permitir tener más posibilidades de interconexión y de suplir una situación con otro acueducto. Además, a partir de secciones menores de cañerías, lo que se invierte por un lado en más tomas, se recupera por el otro utilizando caños de menor diámetro", aseveró Ciancio. |
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