Brasil otorgó ayer la licencia ambiental para la construcción de una planta hidroeléctrica sobre el río Madeira, en la Amazonia, y cerca de la frontera con Bolivia, con duras condiciones que incluyen inversiones para preservar unidades de conservación y reservas indígenas.
El ministro del Medio Ambiente, Carlos Minc, anunció la concesión de la licencia para la construcción de la usina Santo Antonio y adelantó que habrá condiciones similares para la planta Jirau, sobre el mismo río.
El Ministro garantizó que el proyecto no tendrá impacto alguno en Bolivia, donde nace el río Madeira.
"La licencia se está otorgando con el máximo rigor y el máximo de compensación ambiental", declaró Minc en conferencia de prensa sobre el aval otorgado al proyecto a cargo del consorcio Madeira Energia, que se adjudicó en diciembre la construcción de la usina.
El consorcio tiene entre sus socios la empresa brasileña Odebrecht Investimentos y un fondo de inversiones formado por los bancos Banif y Santander. La licencia exige una inversión de 30 millones de reales (18,75 millones de dólares) en el saneamiento ambiental de la ciudad de Porto Velho, y sendas inversiones en el cuerpo de bomberos y el batallón forestal del estado de Rondonia, donde se instalará la planta.
OBLIGAN A PRESERVAR TERRITORIOS
La licencia otorgada obliga a la empresa que se adjudicó el proyecto adoptar la manutención del parque nacional de Mapingarí y de la estación ecológica Jaru, además de la demarcación y monitoreo de dos reservas indígenas de la zona. Minc dijo que no se ha calculado el costo de estas exigencias.
La planta deberá contemplar un sistema que permita la migración de especies de peces a un lado y otro de la represa, según el ministro. Dijo que el consorcio deberá presentar un proyecto para la construcción de un sistema de reclusas que permita el transporte en barco por el río Madeira, el cual será financiado por el Gobierno.
La planta de Santo Antonio tendrá una capacidad instalada de 3.150 megavatios, con 44 turbinas. Su construcción tendrá un costo calculado en 9.500 millones de reales (5.938 millones de dólares) y deberá estar concluida en 2013. |
|
|