Por primera vez en casi sesenta años las numerosas familias que habitan el paraje El Naranjo están en medio de una situación que genera un profundo pesar, porque de un día para el otro un hombre apareció en el lugar reclamando la propiedad del terreno donde se encuentra el único pozo de agua potable de la zona. Esto desencadenó un cruce de acusaciones entre una comisión vecinal y el particular que acusa de abusos lucrativos de parte de algunas personas de la pequeña comunidad sureña.
El Naranjo se encuentra a la vera de la ruta Nº 13 que une Sumampa con Villa Ojo de Agua, y hasta ahora sus habitantes recibían el vital líquido de la pequeña planta de bombeo cuyo uso –según los miembros de una comisión que administraba el pozo- fue impedido en los últimos días. Esto complicaría la situación de familias enteras y de sus animales que también dependen de esta fuente de agua.
Los vecinos no salen de su asombro, después de 59 años apareció un sujeto que dice ser el dueño del terreno donde funcionan las instalaciones del agua y les prohibió el acceso a este elemento fundamental para la vida en la zona. Se trata de un recurso con el que contaban desde hace años, incluso se habían organizado en una comisión para mantener en condiciones las instalaciones y garantizar el servicio para todos.
En una nota enviada a la corresponsalía de EL LIBERAL en Sumampa, integrantes de la comisión vecinal El Naranjo, afirmaron que el pozo fue perforado en 1949, en un terreno de media hectárea que fue donado por Rosendo Barrera (fallecido) a la Dirección Hidráulica, hoy Administración de Recursos Hídricos de Santiago del Estero, institución que ejerció la posesión, administración y mantenimiento hasta 1997, hasta que hizo el traspaso a la junta vecinal El Naranjo.
Precisamente, los miembros de esta comunidad rural, con sus propios recursos y esfuerzo mancomunado, bajo el asesoramiento de profesionales de Recursos Hídricos, pudieron cambiar el sistema mecánico mediante el uso de un molino y con el tiempo compraron una bomba sumergible eléctrica con todos los accesorios necesarios para su funcionamiento, para que los vecinos del lugar y de zonas aledañas pudieran paliar las difíciles sequías que azotaron a la zona por la falta de precipitaciones.
En su reclamo, los vecinos, dicen: “Hace unos 25 días se presentó el Sr. Julio Juárez, quien desde hace 5 meses vive en la ciudad de Sumampa, posesionándose en el terreno donde se encuentran las instalaciones, manifestando que en su carácter de dueño del terreno, debíamos pedirle permiso a él para ingresar al mencionado terreno”.
Una de las preocupaciones mayores de los vecinos es que Juárez habría cortado el suministro de agua, cerrando los grifos de salida del tanque que sirve de depósito central.
Al respecto, dijeron: “Frente a esta gravísima situación inesperada por esta persona que jamás colaboró con nada ni se le negó un litro de agua, haya provocado tan tremendo daño a quienes nunca midieron esfuerzo personales, ni recursos económicos para que todos tengamos agua, luego de varias reuniones los vecinos decidieron dar participación a la seccional Nº 33 y por su intermedio a Recursos Hídricos de la provincia y la Justicia Civil para que decidan los pasos a seguir”.
VERSIÓN DE QUIEN DICE SER PROPIETARIO
Acusan a dos vecinos de lucrar con la necesidad de la gente
Julio Juárez es quien dice ser propietario del terreno donde se encuentra la bomba de agua en disputa. Aseguran que no le privó de agua a los pobladores, salvo a dos miembros de la comisión vecinal de El Naranjo a los que acusó de vender el agua a la gente.
Sobre las acusación recibidas de integrantes de la comisión vecinal del paraje, Juárez, respondió: “Ya presenté al personal de la seccional 33ª de policía toda la documentación que acredita que soy el legitimo propietario de este terreno donde se encuentra el pozo de agua, donde por muchos años se beneficiaron los vecinos del lugar con agua para su consumo y el de sus animales”.
También afirmó que “no existe documentación que acredite” que el terreno fue donado a Recurso Hídricos de la Provincia por sus antiguos dueños. Pero aclaró que esto no es inconveniente porque “el pozo continúa funcionando y prestando servicio a la comunidad, con excepto de dos vecinos que venían manejando una comisión del pozo y se habrían dedicado a vender el agua a los lugareños. Esta situación me llevó a reclamar mis derechos sobre la propiedad y poner en claro que si quieren agua será para todos y sin ningún costo”. |
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