Brasil otorgó ayer la licencia ambiental para la construcción de una planta hidroeléctrica sobre el río Madera, en la amazonia, con duras condiciones que incluyen inversiones para preservar unidades de conservación y reservas indígenas.
Según el diario el Universo de Guayaquil, el ministro del Medio Ambiente de Brasil, Carlos Minc, anunció la concesión del permiso para la construcción de la usina Santo Antonio, cerca de la frontera con Bolivia, y adelantó que habrá condiciones similares para la planta Jirau, sobre el mismo río. El funcionario garantizó que el proyecto no tendrá impacto alguno en Bolivia, donde nace el río Madera, y aseguró que la licencia se otorga con el máximo rigor ambiental. |
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