Cada hora fluyen al caudal 3.960 litros de lixiviados, como se denomina la sustancia generada por la descomposición de las basuras.
La denuncia fue hecha por los concejales Jorge Ernesto Salamanca (liberal), Carlos Alberto Baena (Mira) y Fernando López (Cambio Radical).
Esta señal de alarma fue lanzada en el Concejo de Bogotá debido a que los lixiviados contienen metales, como el cromo y el plomo, que son nocivos para la salud y pueden afectar especialmente a las gestantes.
"Los lixiviados pueden causar daños en las placentas, abortos y malformaciones congénitas", sostuvieron Baena y Salamanca.
En Doña Juana los lixiviados están desbordándose hacia el Tunjuelo, debido a que en época de invierno esas sustancias aumentan, y la planta de tratamiento que hay en el relleno no tiene la suficiente capacidad para almacenarlos y tratarlos.
"La planta del relleno puede tratar hasta 13,9 litros por segundo de lixiviados. En época de lluvias, como la actual, están generándose 15 litros por segundo, por lo cual 1,1 litros de sustancias excedentes están cayendo al Tunjuelo", sostuvo Baena.
López aseguró que se han llegado a generar "23 litros por segundo en días 'pico'". Salamanca fue más allá y dijo que "ese rebasamiento viene presentándose frecuentemente y en un año ya van más de 170 mil litros de lixiviados descargados al Tunjuelo".
La preocupación de los citados concejales parte, además, del hecho de que las aguas del Tunjuelo mezcladas con lixiviados desembocan en el río Bogotá, "y con esas aguas están regándose muchos cultivos y alimentos que luego consume la población y no precisamente solo la del sur", indicó Salamanca.
"Aunque la planta de tratamiento de lixiviados remueve una gran cantidad de material orgánico (como la materia fecal), lo cierto es que sobrepasa los límites permitidos para metales pesados como cromo, manganeso, cobalto, níquel, molibdeno, plomo y zinc", insistió Baena.
El secretario Distrital de Salud, Héctor Zambrano, dijo que si se están presentando tales desbordamientos al Tunjuelo "es un hecho grave no solo para la salud de la población sino que la firma que tiene la operación de la planta estaría incumpliendo obligaciones contractuales."
Sin embargo, agregó que aún no hay estudios que "muestren la caída de los lixiviados al río y su impacto en la salud de la población".
A la secretaría del Hábitat, Catalina Velasco, se abstuvo de hablar sobre el tema.
Las citadas denuncias de los concejales fueron hechas a propósito de un debate realizado ayer en una plenaria del Concejo de Bogotá, en torno de la descontaminación del río Bogotá y la "ineficiente" operación de la planta de tratamiento de aguas residuales El Salitre.
De acuerdo con los concejales Salamanca y López, en la planta El Salitre se han invertido más de 700 mil millones de pesos, en ocho años de operación, "que se han perdido, porque el río Bogotá sigue tan contaminado como antes".
Salamanca señaló que no son propiamente los bogotanos responsables de esa contaminación, sino también "de los municipios de la cuenca alta y media que descargan directamente aguas residuales al río porque tienen 26 plantas de descontaminación, de las cuales 19 no funcionan".
Falta plata para sanear el Río Bogotá
El secretario Distrital de Hacienda, Juan Ricardo Ortega, dijo ayer que "el Gobierno Nacional se quedó en la retórica y no llegó a la práctica", tras señalar que la Nación no solo recortó en 15 mil millones de pesos las transferencias que le girará al Distrito para sanear el río Bogotá, sino que solo ha anunciado 193 mil millones para la nueva planta de tratamiento Canoas, mientras que Bogotá ha dispuesto, para el proyecto, cerca de medio billón. |
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