Un informe donde se compararon concentraciones de sedimentos suspendidos en etapas previas y posteriores a la puesta en marcha de la represa Yacyretá, al norte de Corrientes, concluyó que la obra no afecta la concentración de sedimentos transportados por el río Paraná. En la investigación preliminar, encarada por la Universidad Nacional del Noroeste (UNNE), se destacó que los cambios en la abundancia de sedimentos tendrían consecuencias en las especies animales y vegetales.
Conocer el nivel de sedimentos es importante porque algunas de las especies que viven en el río están adaptadas a determinados niveles de concentraciones de sedimentos suspendidos, por encima o debajo de los cuales pueden morir o verse afectados. Además, según su cantidad influyen en el desarrollo de las algas microscópicas que se encuentran en suspensión en el agua y provocan efectos notables sobre los organismos filtradores con que cuenta el río.
Por lo tanto, si ocurren cambios en la abundancia de sedimentos tendrá sus consecuencias sobre las especies animales y vegetales, difundió Momaraduonline.
Características del río
El río Paraná constituye la principal vía de transporte de sedimentos hacia el delta del río de la Plata, la mayor parte de los cuales se desplaza en suspensión. La cantidad de materiales suspendidos depende de las características geológicas que presentan las áreas de cabecera de la cuenca y del tiempo de residencia del agua durante su recorrido hacia la desembocadura.
Con la puesta en funcionamiento en 1994 de la represa de Yacyretá, localizada al norte de Corrientes, se produjo un importante impacto en las comunidades acuáticas en el área del reservorio y aguas abajo del mismo.
Sobre la hipótesis que el embalse generaría retención de sedimentos y caída de los tenores de concentración de sólidos aguas abajo de la obra hidroeléctrica, investigadores del Centro de Ecología Aplicada del Litoral y la Universidad Nacional del Nordeste, evaluaron los cambios en la concentración de sedimentos suspendidos del río.
Sin embargo, no se encontraron evidencias de modificaciones en las concentraciones de sedimentos transportados en suspensión. Para evaluar los posibles cambios, se estudió la sección transversal Corrientes-Resistencia del río, y se comparó la concentración de sedimentos transportados en suspensión en dos ciclos hidrológicos: marzo de 1981 a febrero de 1982 y desde marzo de 2006 a febrero de 2007. |
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