El Chaco boliviano vive el periodo anual de sequía. Los efectos ya comienzan a sentirse con todo su rigor, aunque ahora no son los meses considerados críticos, ya que los municipios están llevando agua a comunidades donde los atajados se están secando y donde no hay pozos. No hay forraje.
En Villa Montes, el Corregimiento Mayor tiene un programa que lo inició en el mes pasado y en Chuquisaca la Subprefectura de Macharetí distribuye agua a comunidades y zonas ganaderas con camiones cisternas entregados por el Gobierno.
“Entre un 20 y 30% de la llanura de Camiri ya está afectada por la sequía, por ahora los productores pecuarios están acarreando agua para sus animales”, apuntó Javier Antúnez, presidente de la Asociación de Ganaderos de Camiri (Agacam). Mientras tanto, en la zona de pie de monte los atajados retendrán agua hasta fines de septiembre y en la región subandina puede haber hasta octubre.
También el cantón la Ele, del municipio de Boyuibe, está comenzando a ser afectado por la carencia de agua. “Muchos animales ya están enflaqueciendo”, aseveró la alcaldesa, Alejandría Vacaflor.
Según esta autoridad, el mayor problema para los ganaderos en este y en los próximos dos meses no será la falta de agua, sino la escasez de forraje. La mayoría de los ganaderos de la zona no tiene pastos y sus animales se alimentan a través de ramoneo. Es decir, comen las hojas y las ramas de los árboles.
Desde el pasado mes, el municipio dispuso el traslado de agua a la comunidad de Choroquetal, distante a 60 kilómetros de Boyuibe hacia la frontera con Paraguay, pues el motor de la bomba está deteriorado.
En algunas comunidades del municipio de Charagua se verificó que los animales aún no tienen serios problemas de agua, aunque en la localidad de Itatiki uno de los dos atajados ya está seco y el otro está por secarse.
El Concejo Municipal de Charagua declaró mediante una resolución, esta semana, emergencia por la sequía y tramita ante el Subprefecto Marcelino Apurani se la atienda de manera urgente.
Según la alcaldesa de Boyuibe en estos días la Subprefectura de Camiri asistirá con camiones cisterna alquilados para los municipios de la provincia Cordillera.
Desde Cabezas, el dirigente de los ganaderos de ese municipio, Ramiro Montero, sostuvo que gracias a Dios las últimas lluvias caídas en el departamento también llegaron a la zona, por lo que los pastos han rebrotado y los atajados están con agua.
Por su parte, el titular de la Asociación de Ganaderos de San Javier, Fernando Menacho, hizo conocer que los 250.000 bovinos de ese municipio se beneficiaron con las últimas lluvias que hicieron rebrotar las pasturas.
Para Fegasacruz, la situación no es dramática, habida cuenta de que no recibieron reporte de mortandad de animales y que llovió en la Chiquitania y el Norte Integrado.
No obstante, el gerente de la institución, Raúl Áñez, criticó al Ejecutivo por no gestionar un programa de apoyo al Chaco boliviano con la provisión de forraje.
Confrontación de municipios
La comunidad de Itatiki está sin agua potable porque una pugna territorial entre los municipios de Charagua y Boyuibe no permite que se haga la conexión de la llave de paso desde el sistema que alimenta del líquido a Boyuibe.
Javier Cochegua Romero, presidente de la Junta Escolar, dijo que desde el año pasado se espera que las autoridades de Boyuibe den la orden para que se abra la llave de paso para que el agua pueda llegar a su comunidad, a través de la cañería que tiene una extensión de 13 kilómetros y que hasta ahora sigue seca.
Por su parte, la alcaldesa de Boyuibe, Alejandría Vacaflor, culpó a las autoridades municipales de Charagua por la falta de interés para solucionar el problema.
Foto: Archivo Programa Infoambiente |
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