Unos 2.500 expertos se reúnen a partir de mañana en Estocolmo en la Semana Mundial del Agua, en la que se concentrarán en las cuestiones de saneamiento e higiene, ante la carencia de instalaciones sanitarias de más de un tercio de la humanidad.
La situación puede tener consecuencias dramáticas sobre la salud pública, y se presenta como un desafío para la comunidad internacional, ya que el agua es un recurso vital cada vez más escaso.
Además, el aumento de la población mundial y el rápido desarrollo de Asia y Africa están agotando las reservas de agua del planeta.
Una quinta parte de la población mundial padece actualmente una falta de agua, y esa proporción alcanzará el 30 por ciento en 2025, según la ONU, que decretó 2008 año internacional del saneamiento.
Bajo el título "Progresos y perspectivas en el ámbito del agua: por un mundo más limpio y más sano", la 18ª edición de la Semana Mundial del Agua, que se celebra en la capital sueca, estará articulada en talleres y conferencias animadas por científicos, representantes de empresas y gobiernos, y miembros de ONG y de la Naciones Unidas.
La edición 2008 pondrá el acento en los peligros ligados a la falta de higiene y de instalaciones sanitarias, a las que 2.600 millones de personas no tienen acceso.
"No es muy popular hablar de sanitarios, excrementos y menstruaciones, pero son cuestiones clave estrechamente ligadas al desarrollo", explicó a la AFP Stephanie Blenckner, portavoz del Instituto Internacional del Agua (SIWI), organizador del evento.
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