Desde la altitud de la calle Las Palomas del barrio Valle del Sol, en Mendiolaza, la vista es maravillosa. Se ven la ciudad de Córdoba y gran parte del valle de las Sierras Chicas. Pero llegar a ese sitio se convierte en una carrera de obstáculos. Y vivir en el lugar es casi un martirio, según dicen los vecinos.
Es que se trata de un sector habitado por unas 20 familias que claman por los servicios de agua potable, energía eléctrica, mantenimiento de calles de tierra y recolección de residuos.
El barrio, que colinda con Villa Allende por la avenida San José de Calasanz y cuenta con edificaciones de categoría, comenzó a poblarse a principios de 2000. Desde entonces, quienes viven en el sector alto del barrio exigen el suministro de agua potable, pero no obtienen respuestas. En este sentido, varios de los afectados presentaron notas y reclamos ante el municipio de Mendiolaza y la Cooperativa de Agua de Unquillo-Mendiolaza para que se realice la obra.
Al respecto, explicaron que la obra exigiría la colocación de un caño de gran diámetro en la avenida Cárcano, que debería conectarse con la calle El Zorzal para abastecer a todo el sector.
En el caso de la calle Los Halcones, el municipio y la Cooperativa aprobaron un proyecto y fijaron un plan de obras el año pasado que nunca se cumplió.
“A los vecinos de la calle Las Palomas nos hicieron empadronar para definir un proyecto, pero nunca nos contestaron ni nos dieron ninguna explicación, y menos una solución. Pedimos que, como en el caso de El Talar, nos incluyan en el programa Agua para Todos, que impulsa el Gobierno provincial”, expresó Tristán Pauli, vecino del sector.
Además, los vecinos efectuaron presentaciones ante las defensorías del Pueblo de la Nación y de la Provincia, y ante el Ersep, pero nunca obtuvieron una respuesta satisfactoria.
Bidones como paliativo. La falta de agua potable obliga a los vecinos a comprar bidones para consumo y a esperar con paciencia los camiones cisterna del municipio, que llegan con pocas frecuencias semanales.
Los vecinos consignan que están en riesgo sanitario, porque la falta de agua en los baños los expone a la acumulación de desechos cloacales en las casas.
Además de la falta de agua, los vecinos se quejan por el mal estado de las calles, que les impide efectuar obras o mejoras en las viviendas. “Los camiones no suben debido a las pronunciadas pendientes, y se nos elevan los costos de construcción o los arreglos”, indicaron. Luego, plantearon: “Hay gente que quiere construir pero muchos terminan cansados y se van, o quienes construyeron terminan alquilando sus casas. Reclamamos para que se hagan valer nuestros derechos como ciudadanos. Pagamos servicios caros y no tenemos ninguno”, manifiestan.
El estado de las calles también es un obstáculo para que lleguen al lugar ambulancias de servicios de emergencia, transporte escolar, remises, vehículos de recolección de basura, la Policía y hasta los bomberos.
Otro de los problemas que sufren es la falta de voltaje en la energía eléctrica que provee Epec: “En mi caso, que vivo en una punta de línea, me dan la mitad de la energía; sufro bajones de tensión eléctrica constantes y se me corta el teléfono. Mucha gente decide no instalarse acá porque Epec no viene, y los que se quedan terminan con conexiones ilegales”, comentó Juan Menseguez.
Otro de los factores que enerva a los vecinos es la premura en la provisión de servicios básicos a countries y barrios cerrados: “El barrio fue anterior a otros barrios, pero a ellos les llegaron los servicios y nosotros seguimos esperando”, añaden.
Opiniones
Tristán Pauli: "Nos dicen que no ejecutan la extensión de la red de agua potable porque estamos en emergencia hídrica, pero creo que, en realidad, no cuentan con los recursos ni quieren poner la plata para la obra. Nosotros estamos dispuestos a pagar el servicio, pero ni así nos llevan el apunte. Estamos hartos de reclamar".
Rubén Varela: "Muchos vecinos se fueron cansados de tanto protestar y de no obtener respuestas nunca. Un día tuve que salir con mucha urgencia para llevar a mi hijo al centro de salud municipal, porque lo picó una víbora, y destruí el tren delantero del automóvil por el deplorable estado de las calles".
Juan Menseguez: "Por el tema del agua presentamos reclamos ante del defensor del Pueblo de la Nación, el de la Provincia y al Ersep, pero no obtuvimos ninguna respuesta. Si siguen sin atender el reclamo, llegaremos a la Justicia. Falta voluntad política del municipio para exigir a la Cooperativa, que es la concesionaria del servicio".
Mirta Donato: "Fuimos muchas veces a reclamar a las autoridades y nos hicieron promesas, pero nunca cumplieron. La falta de alumbrado público favorece la comisión de delitos y acrecienta la enorme inseguridad que existe en este sector. Tenemos un combo de problemas sin resolver y nos estamos cansando".
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