Sudán reclamó en la Expo de Zaragoza un esfuerzo de cooperación global para buscar soluciones conjuntas a los problemas del agua, una cuestión universal que no requiere medidas aisladas, sino pactadas por la comunidad internacional.
Así lo expresó el ministro de Turismo y Vida Salvaje, Joseph Malwal Dong, durante la celebración del Día Nacional de su país en la Exposición Internacional, donde reivindicó la importancia del Nilo para Sudán, cuyo territorio atraviesa de norte a sur.
No obstante, Sudán --el país más grande de África con dos millones y medio de kilómetros cuadrados y casi cuarenta millones de habitantes-- sufre grandes carencias en infraestructuras hidráulicas, y muchas personas tienen verdaderos problemas de acceso a un agua saneada y potable.
Para Joseph Malwal Dong, en un mundo amenazado por el cambio climático, los hombres actuales "deben aprender de los recursos tradicionales para la gestión y almacenamiento de agua", algunos de los cuales se muestran en el pabellón de este país en la Expo.
En esta línea, defendió que lo importante para África ahora es la "supervivencia y la sostenibilidad", y esta no pasa, añadió, "por importar tecnología cara, lejana, complicada y medioplacista, sino por una más cercana al pueblo, más barata y asumible".
Como ejemplo mencionó el caso del río Nilo, varios de cuyos afluentes se encuentran en territorio sudanés y donde --en Egipto-- se practican actividades como la pesca, la navegación recreativa, la natación o la visita de las riberas.
Joseph Malwal Dong apostó por mantener los instrumentos tradicionales de captación y uso del agua, ya que son más baratos y su huella ecológica es menor, si bien no descartó la utilización de grandes sistemas tecnológicos de depuración de aguas.
Las claves del uso del agua en Sudán y toda Africa son "la supervivencia y la sostenibilidad", continuó el ministro sudanés de Turismo, quien animó a visitar los parques nacionales de aquel país, los más cercanos a España en el continente africano.
También manifestó su apoyo a la población de Monegros, una zona desértica, al igual que el Norte de Sudán. Malwal Dong prometió mejorar las relaciones entre Sudán y Monegros.
El ministro sudanés de Turismo y Vida Salvaje dijo que el "éxito" económico español es "un ejemplo a seguir" y apostó por mejorar las relaciones diplomáticas entre ambos países, relaciones que se iniciaron en la década de los años 70 del siglo pasado. El ministro evitó hablar de la crisis humanitaria de Darfur.
Por su parte, el comisario de la Expo 2008, Emilio Fernández-Castaño, destacó la presencia del río Nilo en tierras sudanesas y recordó que el clima es desértico en el norte y tropical en el sur, tras lo que indicó que el cambio climático está extremando la aridez del norte y reduciendo las lluvias en el sur.
Fernández-Castaño señaló que Sudán es rico en recursos minerales como el gas, petróleo, oro, plata y zinc y expresó que tiene un brillante pasado, tras lo que lamentó las dos largas guerras civiles sufridas por la población sudanesa en la segunda mitad del siglo XX.
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