Mientras recorro el norte polvoriento junto a nuestras comisiones de estudio y al nunca suficiente bagaje de conocimientos voy midiendo y meditando la magnitud de la tragedia: la tierra seca, el agua cada vez más salada, las cientos de obras ejecutadas, muchas de ellas como ayudando a ensanchar estos problemas que nos depara la naturaleza.
No alcanza el tiempo disponible para describir lo que mis ojos ven, mientras ejecutamos algunos mínimos trabajos, intentando paliar casos puntuales en ciertos lugares y para los pocos productores que a esta altura de la crisis pueden costear nuestros conocimientos a tanto por estudio, en algún lote de campo.
Pero nuestros estudios son una gota en el océano. Todos debiéramos preocuparnos por el destino de millones de hectáreas, y de diferentes especies animales y cientos de miles de personas que están agachando los hombros, en la medida que las ansiadas lluvias no vienen, y que en buena parte serán despilfarradas por canales de drenajes hechos sin ton ni son, por el accionar del enemigo más grande de la naturaleza: el hombre.
Dominar los efectos climáticos y no acrecentarlos debiera ser el sueño de muchos y la urgente tarea de todos.
No alcanzan para ello, los ingentes esfuerzos económicos y humanos de comunas, municipios, provincias o gobiernos por más plata que se invierta. Aunque debemos destacar el denodado brío que está llevando a cabo el Gobierno de la provincia de Santa Fe, resulta imperioso introducir y aplicar en el terreno real, aparte del sentido común, un bien invalorable y al mismo tiempo invisible sin el cual todo esfuerzo está de antemano condenado al fracaso: el conocimiento.
Dominar los factores aleatorios o circunstanciales -secas o inundaciones-, por ejemplo, modificando favorablemente la naturaleza debiera ser el objetivo a cumplir por el conjunto de quienes están afectados por el tema.
¿Qué eficiencia tienen los centenares de miles de km/camión transportando agua a poblaciones y animales sedientos, si la misma se vuelca en una represa de tierra y este vital elemento en mínima parte se consume y la mayoría se infiltra y/o se evapora?
Además, cuánto perjuicio se produce arrojándola en un pozo cuya productividad en el tiempo disminuye por efecto de la colmatación en los poros de la "napa" freática.
Qué sentido tiene llevar en un acueducto (caso Tostado) agua de 2,5/gramos por litro de sal y distribuirla por las canillas con el doble de salinidad.
Esto ocurrió y está pasando en estos momentos.
Por efecto de la falta, a veces de elementales conocimientos científicos y técnicos, se están dilapidando valiosos recursos y esfuerzos.
Ya y ahora tendrían que integrarse equipos técnicos multi-disciplinarios que también sepan absorber algunos sentidos prácticos que nos legaron nuestros abuelos.
Ensamblar y no fragmentar el conocimiento debiera ser la consigna general. Caso contrario seguiremos siendo los especialistas que "saben cada vez más de cada vez menos". Convendrá tener siempre presente que los enormes progresos tecnológicos deberán estar subordinados al deterioro o mejoramiento de las condiciones ambientales.
Finalmente debemos destacar una vez más que con el agua se amasan y también ahora se diluyen grandes fortunas, y que un derecho humano fundamental (ya que tanto hablamos del tema) es un bien de toda la comunidad y no un negocio como cualquier otro.
Es un patrimonio que nos dio la naturaleza al que tenemos que cuidar lo más celosamente posible el conjunto de los ciudadanos y debemos entregarlo, al igual que la tierra en las mejores condiciones posibles a las nuevas generaciones.
(*) geocom@dcc.com.ar El autor vivió aquí en Rafaela, es profesional en temas hídricos y actualmente reside en Icho Cruz (Córdoba).
Giustiniani recorrió la zona de emergencia
El senador nacional y presidente del Partido Socialista (PS), Rubén Giustiniani, visitó ayer las ciudades de San Cristóbal, Tostado y Ceres, para brindar detalles sobre el proyecto de su autoría, que ya tiene media sanción de la Cámara de Senadores, donde solicita el envío de 30 millones de pesos para afrontar las consecuencias de la sequía en el norte santafesino, en el marco de la emergencia agropecuaria declarada para los departamentos 9 de Julio, General Obligado, Vera, Garay, San Javier, y centro norte de los departamentos San Cristóbal y San Justo.
Además, Giustiniani habló de temas ligados actualmente al Congreso y sus iniciativas como legislador, tales como las jubilaciones ajustadas al 82 por ciento móvil, nueva ley universitaria, autarquía del INDEC y posicionamiento sobre el proyecto oficial de reestatización de Aerolíneas Argentinas.
Murieron más de 150 mil animales
El gobernador Hermes Binner se reunió ayer con senadores de los departamentos del norte santafesino para tratar la problemática de la sequía que afecta a un vasto territorio.
El encuentro se desarrolló en el despacho del mandatario, en Casa de Gobierno, y participaron el ministro de la Producción, Juan José Bertero, y los senadores de Vera, Hugo Pucheta; de General Obligado, Federico Pezz; de San Cristóbal, Felipe Michlig; de San Justo, Rodrigo Borla; y de San Javier, José Baucero.
Los representantes departamentales hicieron un resumen de la situación que afecta a cada distrito y acordaron volver a reunirse el miércoles próximo para seguir avanzando en la búsqueda de soluciones y paliativos para la zona.
Al término del encuentro, los senadores rescataron la buena predisposición del Gobierno, la celeridad con que se concedió la reunión y la posibilidad de continuar con los contactos periódicos.
Felipe Michlig manifestó, respecto de la sequía, su intención de "trabajar con el Ministerio de la Producción por una nueva ley de Emergencia Agropecuaria, algo importante a la hora de dar respuestas contundentes a los productores o a quienes lo necesiten". El Senador por el departamento San Cristóbal comentó, además, que en la reunión "se pidió flexibilizar los créditos para los pequeños productores que no están bancarizados, y aumentarlos para los que sí lo están, para tener mayores recursos y contar con más fondos".
Rodrigo Borla manifestó que en el encuentro "se hizo un balance de lo que se ha perdido y una proyección de lo que se va a perder, porque hay muchos sectores que van a quedar muy mal de cara al futuro", e hizo mención también a la solicitud de "facilitar a los pequeños productores el acceso a subsidios".
A su turno, Hugo Puchetta destacó que el planteo por la sequía "es diferente en cada departamento, de acuerdo a las características de cada uno. En el nuestro hay una carencia de agua en las napas subterráneas. Cada departamento tiene una problemática y estamos buscando soluciones posibles". El Senador por el departamento Vera recordó que "como consecuencia de la sequía murieron 150.000 cabezas de ganado, y no se pudo hacer pastura para los animales, por lo que se sigue perjudicando el sector. También perjudica la preñez de las vacas, por lo que hay menos terneros. De esta manera, el problema va a seguir por mucho tiempo. Además, los cultivos de la zona no se pudieron implantar, por lo que se perdió la cosecha anterior y no se puede comenzar con la nueva siembra", y recordó que en muchos lugares "hay un serio problema con el bienestar de las personas, por el cual muchas ya han emigrado a Reconquista".
Por otra parte, Michlig aseguró que en el futuro, además del tema de la sequía, también se tratarán otros temas de importancia como los relacionados con "el acueducto, el gasoducto, las rutas transversales, las líneas de energía que se necesitan para cerrar el anillo Vera - Tostado", los cuales son decisivos para lograr un mayor y mejor desarrollo del norte y para que este "se integre con el resto de la Provincia".
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