De acuerdo con las demandas del mercado actual, y como parte de la reactivación de la actividad nuclear impulsada por el gobierno nacional, la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería Sociedad del Estado (ENSI) trabaja en un programa de optimización de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP).
El gerente general de la ENSI, Héctor Apesteguía, repasó las distintas etapas por las que la empresa transitó desde su creación, y auguró “un horizonte excelente” en la producción de agua pesada. Aseguró, en este sentido, que “en el pasado el desafío era conseguir mercados; hoy, trabajamos para aumentar la producción”.
Comentó que la ampliación de la capacidad de producción responde a la necesidad de “atender un plan nuclear nacional que requerirá agua pesada para la centrales nucleoeléctricas de nuestro país, y si fuera posible, atender también la demanda del producto por parte de otros países”.
En agosto de 2006, el gobierno nacional lanzó un plan de reactivación de operaciones nucleares. Esta iniciativa, según se anunció en la oportunidad, tiene como ejes dos cuestiones primordiales: la generación masiva de energía nucleoeléctrica y la aplicación de tecnología nuclear a la salud pública y en la industria.
Además del mantenimiento de la central nuclear Atucha I, se dispuso reiniciar la construcción de la central nuclear Atucha II, que permitirá contar con 745 megavatios adicionales de energía para el mercado nacional; extender la vida útil de la Central Embalse Río Tercero (aporta 684 megavatios desde su creación en 1984); y comenzar a elaborar estudios de factibilidad para la construcción de una cuarta central nuclear.
En ese contexto, se firmó un contrato entre la ENSI y Nucleoeléctrica Argentina S.A (NASA) para la provisión de 600 toneladas de agua pesada destinadas a la carga inicial de Atucha II. Apesteguía señaló que por este acuerdo estaría garantizada “la producción a pleno hasta mediados de 2010”, e indicó que en caso de construirse una cuarta central “significará entre 700 a 1.400 toneladas de agua pesada, según la decisión a adoptar”.
“La PIAP ha atendido la reposición de agua pesada de las centrales nucleares del país, restituyó el agua alquilada a AECL (Atomic Energy Canadian Limited) para la central Embalse y exportó agua pesada a Corea del Sur, Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Suiza, Australia, Noruega, entre otros destinos”, detalló.
Este “renacer de la energía nuclear en el mundo”, señaló Apesteguía, se manifiesta en la existencia de 440 centrales en operación, 30 centrales en construcción, y 225 en etapa de proyecto o planificación. Uno de los factores que favorecen esta proyección, dijo, es la generación de “una fuente energética limpia, que no produce emisiones de dióxido de carbono, ni partículas que causan el efecto invernadero”.
Diversificación de las actividades de la ENSI
El gerente general de la ENSI explicó, sin embargo, que hubo etapas en que “tanto la demanda nacional como la de exportación no alcanzaba para mantener una continuidad operativa”, por lo que hubo períodos en que la producción de la planta se mantuvo suspendida.
Esto permitió diversificar la actividad de la empresa, gracias “a la alta calificación de nuestro personal, y la infraestructura de la PIAP”, señaló Apesteguía. De esta manera, surgió la unidad de negocios Obras y Servicios, que brinda tareas especializados en yacimientos de petróleo y gas; refinerías; plantas industriales químicas, petroquímicas, hidráulicas y termoeléctricas; y plantas de agua potable y de tratamiento de efluentes, entre otras actividades.
“Uno de los valores importantes en ENSI es nuestra versatilidad, nuestra capacidad de adaptarnos a distintas situaciones. Nuestros principales clientes son empresas de primera línea nacionales y extranjeras, que conocen y valoran nuestro trabajo”, explicó.
Uno de los servicios más importantes que realiza la empresa es el tratamiento de aceites contaminados con PCB. Para ello, los ingenieros diseñaron y crearon una planta móvil que realiza la limpieza de los transformadores de energía a domicilio.
Origen de la ENSI
La Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería S.E es propiedad del gobierno de la provincia del Neuquén y de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Fue creada para finalizar, poner en marcha y operar la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) luego de una primera etapa a cargo de la empresa suiza Sulzer Brothers.
“Esta planta es un prototipo único en el mundo. La fuente para la elaboración se obtiene del deuterio, y no del amoníaco, como otras plantas que existen en la India. Fue un gran desafío y salimos adelante”, dijo Apesteguía. Resaltó, además, la calidad del producto que se obtiene en Arroyito, “con una concentración grado reactor que de 99,98 por ciento a través de intercambio isotópico”.
La dotación de ENSI alcanza las 970 personas ,400 en agua pesada y 570 en otros servicios. “Estos números hablan por sí solos de lo que ENSI significa, en términos laborales, sociales y económicos, por todo el movimiento que genera en proveedores, talleres y el comercio en general. Sin duda, por estas características, y por la formación de recursos humanos de alta calificación, es una de las empresas más importantes de la Patagonia”, afirmó.
Características de la PIAP
La PIAP está ubicada en el kilómetro 1278 de la ruta nacional 237, a la altura de Arroyito. Según un estudio de factibilidad, era la zona más favorable para este emprendimiento, en mérito a su abundante disponibilidad de energía eléctrica, gas natural y agua de buena calidad, con un contenido de deuterio de 145 partes por millón.
Situada sobre la margen izquierda del río Limay, el complejo fabril está construido sobre una elevación natural, al pie del lago artificial de la represa hidroeléctrica compensadora de Arroyito.
Agua pesada: propiedades y utilidades
A diferencia del agua común, que tiene dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (H2O), el agua pesada se compone de dos átomos de deuterio y uno de oxígeno (D2O). Un litro de agua pesada pesa 1105 gramos -1000 gramos pesa el agua común-, hierve a los 101,5º C y se congela a los 3,8º C. Es incolora, inodora e insípida.
Se emplea como agente refrigerante y moderador de la fisión nuclear en los reactores que utilizan uranio natural como combustible. Para que se mantenga la reacción en cadena, es necesario evitar que los neutrones generados por la fisión nuclear del uranio sean absorbidos y lograr que sobrevivan para provocar nuevos choques y fisiones.
Dado que el agua pesada puede absorber 30 veces menos neutrones que el agua común, se utiliza como moderador en los reactores alimentados con uranio natural, ya que en ellos el número de neutrones para continuar la reacción en cadena es escaso
Por otra parte, el agua pesada es utilizada también para refrigerar el núcleo del reactor, por lo que cumple la doble función de refrigerante y moderador.
El agua pesada se carga en la puesta en marcha de los reactores, y perdura durante toda la vida operativa, excepto por un pequeño porcentaje que se degrada durante la operación normal.
Fuente: Secretaría de Presa y Comunicación – Gobierno de la Provincia de Neuquén |
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