Ante una crisis energética que se atenúa pero no desaparece, a falta de grandes obras de generación, buenas son las pequeñas. Si fuera un refrán, podría resumir lo que representa un proyecto pensado hace varios meses para explotar nada menos que el canal Cacique Guaymallén en sus períodos de máximo caudal: una serie de pequeñas centrales hidroeléctricas a lo largo de su extensión desde su origen en el dique Cipolletti hasta la Rotonda del Avión, en Las Heras.
Para sus impulsores, promete sumar al sistema mendocino alrededor de un 10% de lo que genera actualmente.
Ideado por técnicos del Instituto Tecnológico Universitario (ITU), en sociedad con Asinmet (Asociación de Industrias Metalúrgicas de Mendoza), cuyas empresas miembros se involucran en la ejecución, el emprendimiento ya fue presentado al Gobierno provincial a la espera de su aval para avanzar en los estudios de factibilidad.
Mientras tanto, desde Asinmet señalaron contar con el apoyo de la UIA (Unión Industrial Argentina) en busca de financiamiento internacional.
Las miniturbinas propuestas permiten una potencia instalada de entre 100 kilovatios y 10 mw (megavatios) como máximo. Aunque aún resta definir cuántas serán necesarias y su ubicación, se estima que pueden llegar a un número de 20.
A la espera del OK oficial
Según trascendió, el OK definitivo del Ministerio de Producción e Innovación Tecnológica es clave para poder acceder a un subsidio de $ 200 mil de Cofecyt (Consejo Federal de Ciencia y Tecnología) que facilitará los primeros estudios.
“Sería una sucesión de pequeñas centrales con iguales características. Tiene un diseño innovador que permite explotar el curso y extraer más que la tecnología tradicional permite, aprovechando una conducción larga que en otros casos no podría explotarse”, explica el autor del incipiente proyecto y coordinador de la carrera de Producción Industrial Automatizada del ITU, Horacio Retamales, quien acredita iniciativas similares en San Luis, Catamarca y San Juan.
De avanzar las aprobaciones necesarias, la sociedad desarrolladora confía cerrar la forma de financiamiento para darle impulso definitivo de cara al 2009.
Ventajas en estudio
Una gran reducción de costos frente a un rendimiento considerable es el principal argumento con el que se sostiene el plan. Aunque la generación dependerá de las fluctuaciones estacionales de caudal, la serie de pequeñas centrales permitiría 80 a 100 Mw de potencia instalada.
Más allá de que todo lo producido va al sistema interconectado nacional, Retamales considera que “por la cercanía podría abastecer al Gran Mendoza, destinando los excedentes a exportación”.
Comparativamente, el Dique Los Blancos, la gran apuesta por la que el gobernador Jaque busca inversores en EEUU para financiar los u$s 400 millones que requiere su ejecución, podrá generar 400 Mw (Los Nihuiles aportan 300), y aumentar la generación un 25%.
Pero, dicen, con una inversión sensiblemente inferior (los números están en estudio), las miniturbinas podrían empezar a generar un 60% de la megacentral en menos tiempo, a un costo por kilovatio hasta 50% menor respecto a los valores internacionales, que llegan a los 1.500 dólares.
Pese a que el Gobierno asegura tenerlo entre sus prioridades junto a otras iniciativas pro-energía renovable (ver aparte), el subsecretario de Innovación Tecnológica, Jorge Giunta subrayó que debe estudiarse su rentabilidad.
“Oportunamente nos vamos a expedir. Si bien estamos trabajando con el Cofecyt, hace falta más información, además de definir una contraparte financiera y que otras áreas, como Irrigación, opinen al respecto”, señaló el funcionario. Uno de los puntos es definir el canon a pagar por el destino del agua.
Junto a la firma de Giunta, por competencia el proyecto requiere el visto bueno de Osvaldo Musso, subsecretario de Energía e Hidrocarburos. Fuentes del área subrayaron que es prioridad. “Hay interés por empezar con los estudios. Pero hay una ley de fomento de fuentes de energía alternativa sin reglamentar, lo que no permite avanzar más en ese sentido”.
Apuesta a miniproyectos
Desde hace un año está pendiente de tratamiento en el Concejo Deliberante de San Rafael un proyecto similar ideado por el sanrafaelino Héctor Correa para el aprovechamiento de los canales marginales de los ríos Diamante y Atuel.
La idea, basada en algunos estudios de la UTN, se sustenta en la instalación de cuatro turbinas pequeñas de 5 Mw en conjunto.
“La idea es lograr la declaración de interés departamental, para abrir el juego y la discusión”, consigna Correa
Por su parte, desde la subsecretaría de Energía mencionan varios proyectos similares en carpeta: Canal Montecaseros (San Martín), Uspallata y Punta de Vacas.
Fuera de la provincia, otras experiencias aparecen como referencia: dos mini-centrales en San Luis (en San Felipe), ejecutadas por la firma mendocina IME, con diseño de Retamales, quien también interviene en un proyecto en San Juan sobre el canal Céspedes.
En síntesis
10 años es el plazo de ejecución, con habilitaciones anuales
80 a 100 Mw: la potencia instalada final proyectada.
4 a 8 pymes metalmecánicas trabajarían en su ejecución.
u$s 100 millones (para 10 centrales): es la inversión estimada.
50% puede, según sus mentores, bajar el costo de generación por kw.
50 a 100 kw es lo que permite una microturbina, un modelo de menor capacidad que la mini. |
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