Con una modalidad poco ortodoxa el secretario de Obras Públicas del municipio alvearense, Cristian González, se quejó ante Obras Sanitarias por la negativa de recibirle los camiones atmosféricos. Molesto por la situación ordenó que estacionaran los vehículos cargados de residuos cloacales frente a las oficinas de la empresa. "Que sientan lo que los vecinos sienten a diario", expresó muy molesto.
El enojo de González surgió cuando ayer a la mañana le comunicaron desde la prestadora de servicios de agua y cloacas que no le permitían descargar más de 5 camiones diarios.
"Dicen que la planta no tiene capacidad para procesar tanta carga. Entonces, ¿cómo hago con la gente, si por día los atmosféricos hacen alrededor de 15 viajes?", indicó.
El servicio que presta la comuna abarca tanto a la ciudad como al distrito de Colonia Alvear Oeste.
De acuerdo a la información vertida por el titular del área de Obras Públicas: "Aún están en lista de espera unos 200 vecinos que suplican que les retiremos los desechos de los pozos sépticos".
Para el funcionario es mucha casualidad que después de haber manifestado reiteradamente el problema a la empresa "no hacen nada”. Ni obras ni extensiones de agua y cloacas. Es el municipio el que tiene que socorrer a los vecinos", en referencia a la red cloacal que están ampliando sobre calle Alem norte de ciudad en forma conjunta con la gente."¿Cómo no la vamos a hacer si están inundados?", dijo.
En este caso en particular la comuna aporta personal y mano de obra y los ciudadanos los materiales. "Pero salgo a decir estas cosas y un día después me cortan el chorro", afirmó.
El conflicto desatado entre la Municipalidad de General Alvear y Obras Sanitarias tuvo su primer antecedente en diciembre de 2006. En aquel tiempo desde la comuna prefirieron no agravar la situación y optaron por enviar los camiones al distrito de Bowen (a 20 kilómetros de la ciudad) y descargar los residuos cloacales en la planta de tratamiento que maneja la cooperativa Coospac, concesionaria del servicio de cloacas en ese lugar.
En esa oportunidad el intendente Juan Carlos De Paolo llegó a manifestar su predisposición a relegar obras para el departamento a cambio de contar con las nuevas piletas de oxidación.
"Podemos estar un año más sin la ruta 184 u otra obra pero no sin las cloacas", decía a Los Andes el jefe comunal.
Dos años más tarde el problema se reitera pero en esta ocasión desde el municipio pasaron de los reclamos telefónicos a la acción directa. Para alegría de los vecinos, la protesta que llevó a cabo Cristian González resultó efectiva.
Luego de permanecer estacionados los camiones atmosféricos una hora y cuarto frente a las oficinas de OSM (situadas en calle San Rafael, a escasos 150 metros de la intendencia), arrojando olores nauseabundos, la empresa dio el visto bueno y todo retornó a la normalidad.
Las acciones del funcionario no pasaron desapercibidas y ya está prevista una reunión entre la empresa, el municipio y el EPAS para esclarecer y acordar medidas a futuro.
Si bien el secretario de Obras Públicas se tranquilizó tras llegar a un acuerdo con la prestataria del servicio, no se mostró del todo conforme: "Ellos (por OSM) nunca son responsables de nada. Todo lo hace el Gobierno. La empresa Stornini ya está trabajando en el último tramo de la colectora que se extiende hasta el terreno donde se emplazará la nueva planta de tratamientos de residuos cloacales y para fines de setiembre está prevista la licitación de las piletas. Pero todo financiado con fondos provinciales".
Y concluyó:"Que alguien me diga para qué están". |
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