La prolongada sequía que afecta a las principales regiones productivas del país, con epicentro en la pradera pampeana, ya dejó un saldo de mortandad vacuna superior a las 700 mil cabezas.
Datos proporcionados desde los cuerpos técnicos de las entidades del campo corroboraron esos guarismos, proporcionados por las sociedades rurales del interior del país durante la última semana, que incluyen a rodeos de Buenos Aires, Santa Fe, Chaco y La Pampa.
De cara a ese escenario y ante la falta de estímulos de parte del Gobierno, que denuncian los productores para optimizar el desarrollo y cría vacuna en el país, ganaderos de zonas pecuarias núcleo convocaron a una asamblea que se realizará en Olavarría el sábado próximo, confirmó ayer la conducción central de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap).
El eje de los reclamos del sector ganadero pasa por la fijación de precios que se mantiene en el comercio sectorial, así como en la "vigencia de una maraña de resoluciones oficiales que dificulta y traba la exportación de carnes", remarcaron desde las entidades que integran la Comisión de Enlace Rural.
El principal obstáculo, agregaron, pasa por el "stock de intervención o encaje" que se exige a los frigoríficos exportadores, que deben mantener el 75 por ciento de la faena obtenida en cámaras y están autorizados a vender a plazas externas sólo el 25 por ciento restante.
Abarrotadas
Según los referentes de la producción primaria, las plantas de faena "están abarrotadas" de carne y en condiciones de exportar para no desaprovechar los "excelentes precios internacionales" que se han logrado para el producto. Asimismo, ponen de relieve que Argentina "corre serio riesgo de perder mercados" en el mundo, debido a la falta de provisión de un alimento de alta demanda, así como "una marca registrada", como es la carne vacuna argentina, certificada en la plaza internacional.
Las exportaciones de carne vacuna se cerraron totalmente por 180 días el 7 de marzo de 2006, fecha tras la cual esa medida se fue flexibilizando, pero sin recuperar el volumen inicial del producto que se vendía a mercados externos. Luego de que autorizase la exportación de hasta 40 mil toneladas mensuales de cortes cárnicos, durante el año pasado, autoridades del Gobierno y la industria frigorífica acordaron hace dos meses y medio que esa cantidad se elevaría en 10 por ciento, así como que se autorizaría la venta al exterior de alimentos elaborados con carne de vacas conserva.
Si bien esta última decisión se está cumpliendo, los productores aseguran que aún no se reabrió totalmente la exportación de esta categoría que, según se supo ayer de fuentes confiables, podría ampliarse en las próximas horas.
Respecto de los quebrantos que está provocando la sequía en las provincias más productivas del país, involucran también a numerosas producciones no tradicionales, así como a la agricultura en la fase final de la trilla y almacenamiento.
Aumentó la oferta de vacunos en Liniers
La plaza ganadera operó ayer con interés firme de parte de la demanda, buena oferta de vacunos de alta calidad, precios sostenidos e importante participación de ejemplares hembra en las remisiones de tropas al Mercado de Liniers.
Los ingresos de la jornada totalizaron 10.481 cabezas, de las cuales más de 5.200 fueron vacas jóvenes, vaquillonas, terneras y vientres de la raza Holando Argentino (lecheras).
Esos datos profundizan la tendencia que viene mostrando el negocio de ganados y carnes, respecto de la reducción sostenida que se presenta en la liquidación de vientres, ya que los productores se desprenden del "capital vaca" ante la falta de estímulos para intensificar la tarea de cría y desarrollo en los rodeos del país.
Así lo explicaron ganaderos de la pradera, nucleados en la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa, quienes convocaron a una asamblea para el sábado próximo en el partido bonaerense de Olavarría, durante la cual se analizará la "severa crisis" que soporta la producción ganadera en el país, puntualizaron desde la entidad pampeana.
Las tropas enviadas ayer al ente concentrador volvieron a sorprender a los consignatarios tradicionales que operan en Liniers, habida cuenta de que se están remitiendo a faena animales muy jóvenes, tanto en el caso de las vacas -además de muy buena calidad- como en el de las vaquillonas y las terneras.
Exportación
Justifican, en cambio, la remisión a remate de vacas de la categoría de conserva, destinadas a la elaboración de manufacturas, si bien recordaron ayer que las autoridades nacionales aún no reabrieron totalmente la exportación de carnes obtenidas de esta clasificación bovina, autorizada en 10.000 toneladas por mes, hace más de 60 días.
La novillada que se envió ayer a Liniers resultó abundante y de calidad, por lo cual su comercialización permitió obtener un valor medio para la hacienda en pie, al subastarse a un promedio de 3,205 pesos por kilo vivo.
Las haciendas livianas de consumo también tuvieron buena participación en volumen durante la jornada, al superar las 3.700 cabezas entre las tres categorías (novillitos, vaquillonas y terneros), que alcanzaron precios promedio de 3,638; 3,413 y 3,708 pesos por kilo vivo, respectivamente.
En cuanto a las vacas, de muy buena calidad y especiales en la mayoría de los lotes, se vendieron a una media de 2,187 pesos por kilo vivo, mientras que las de conserva (126 animales), alcanzaron un valor promedio de 1,801 peso (por kilo).
La mayoría de los conjuntos de bovinos que se vendieron ayer en Liniers se remitieron desde Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba -al igual que anteayer-, tres de las regiones ganaderas por excelencia en el país, según datos proporcionados desde el Centro de Cómputos de Liniers.
"Clima caldeado"
El intendente de Junín, Mario Meoni, afirmó ayer que le preocupa "el clima bastante enardecido y caldeado" que observa entre los productores agropecuarios a poco más de un mes de que el Senado rechazara el proyecto oficial de retenciones móviles y advirtió que se trata de una situación "similar a la que había en el mes de marzo", cuando se inició la protesta de 120 días.
Meoni, un integrante de la Concertación Plural que adhirió a la candidatura presidencial de Cristina Fernández y hoy milita junto a los disidentes que encabeza el vicepresidente, Julio Cobos, atribuyó la persistencia del conflicto a la baja del precio internacional de la soja, y en especial al incremento de los costos internos de producción, ligados a las subas de los combustibles, los fertilizantes y los agroquímicos. |
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