El secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, se comprometió ayer a brindar fondos y aportes presupuestarios para ayudar a los productores ganaderos afectados por la grave sequía que azota al norte del país y parte del Litoral.
«Es necesario atender a todos los perjudicados y fortalecer la producción», remarcó el funcionario, quien «prepara medidas» al respecto, a pedido expreso de la presidente Cristina de Kirchner, según indicó la Secretaría de Agricultura a través de un comunicado de prensa.
Cheppi, la semana pasada, mantuvo reuniones con gobernadores y ministros de la Producción de Chaco, Buenos Aires, Santa Fe, La Pampa y Córdoba, en donde ya había expresado su «preocupación por resolver la situación de emergencia».
El martes, el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, reclamó al gobierno $ 500 millones para revertir los daños causados por la sequía en diferentes regiones del país.
Según el dirigente, como el actual sistema de emergencia y desastre agropecuario nacional es «ineficiente y tardío», pueden quebrar los productores damnificados.
La solicitud de FAA fue elevada a la Jefatura de Gabinete, al Ministerio de Economía de la Nación y a la SAGPyA.
La sequía debería menguar con las lluvias de la primavera; sin embargo los daños se prolongan con la siembra de un millón de hectáreas menos de trigo que el año pasado, la muerte de bovinos y la caída en los rindes de los commodities.
Los cálculos de mortandad de animales hablan de 200 mil cabezas en Chaco, cifra que podría repetirse en otras provincias y elevar el número a más de un millón.
El norte santafesino lleva cinco meses sin precipitaciones y el litoral sufre la peor sequía desde 1925, cuando entre marzo y abril debían caer unos 160 milímetros de agua.
Anomalías
Sin embargo, en la mayor parte de los distritos del norte de la provincia de Santa Fe prácticamente no ha llovido.
Especialistas explican que la sequía es una de las anomalías ambientales más difíciles de evaluar porque también se relaciona con la capacidad de almacenamiento del suelo y la aparición de este fenómeno con el ciclo vegetativo anual.
El ganado santafesino, por iniciativa del Instituro Nacional de Tecnología Agropecuria (INTA) comenzó a ser trasladado a «hospedajes» para ser alimentados con comida y agua y se preservaron los campos para vacas preñadas.
Según informes del INTA Reconquista, el impacto generará pérdidas por $ 1.200 millones.
En estos momentos la emergencia nacional se extiende al Chaco (con hacienda muerta), La Pampa, el sur bonaerense, y el norte santafesino.
Las campañas de trigo fueron lesionadas (un millón de hectáreas menos, cuatro o cinco millones menos de toneladas en el futuro) y muchas dudas a la hora de sembrar trigo y maíz.
En junio, gran parte de las más de 35.000 hectáreas sembradas con soja, girasol y maíz en esa zona santafesina no fue cosechada debido a la pobreza de los rindes.
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