La Paz requiere 40 millones de dólares para garantizar la provisión de agua durante los próximos años, pues hay un riesgo de escasez de este elemento, provocado por el deshielo acelerado de los glaciares de la Cordillera Real. Así lo aseguró ayer Víctor Rico, gerente General de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS).
Ayer se realizó el foro “Agua para La Paz”, en el auditorio del Colegio de Abogados. El evento fue organizado por la Secretaría de la Comisión de Desarrollo Humano y Culturas del Concejo Municipal. Uno de los temas que se tocó es la retracción glaciar acelerada de los últimos 30 años y la forma en la que afectaría a las ciudades de La Paz y El Alto.
La retracción glaciar causa la disminución paulatina del agua. Entre 10 y 30 años el líquido sería insuficiente para las necesidades de toda la población del departamento. “La Paz es una de las 50 ciudades en el mundo que más problemas va a tener en los próximos años”, aseguró ayer el concejal paceño Hernán Paredes.
Para evitar un futuro desabastecimiento de agua, provocado por los deshielos, EPSAS, el Instituto de Investigación Hidráulica de la UMSA y el Concejo Municipal paceño coordinan en la efectivización del diseño y la implementación de tres plantas de tratamiento de agua en las ciudades de La Paz y El Alto, informó Edson Ramírez, subdirector del Instituto de Investigación Hidráulica de la UMSA
El Gerente de EPSAS explicó que además de esas nuevas construcciones se requieren trabajos de mejoramiento de los sistemas de distribución de agua de Achachicala y Pampahasi y las represas de Janko Cota y Hampaturi.
“Tenemos la necesidad urgente de construir represas para reservas y así prolongar la vida útil de las fuentes de agua”, recalcó el concejal Paredes.
Según Rico, para empezar el proyecto de mejoramiento y provisión de agua se necesita el financiamiento económico de $us 40 millones. Al momento se logró una donación de $us 2 millones del Fondo Global para el Medio Ambiente, un proyecto del Banco Mundial. Pero se requieren 38 millones más.
“Estamos trabajando para evitar el desabastecimiento y cortes de agua que pudieran presentarse en los siguientes años”, comentó el concejal paceño.
Un ejemplo del deshielo es el Chacaltaya. Desde 1940 hasta mediados de los 80 ese glaciar ha perdido su hielo en un 35%. A la fecha sólo queda un 5% de lo que fue un nevado. “Este deshielo es un proceso irreversible y también se está reproduciendo en todos los otros glaciares de la Cordillera Real”, aseguró Ramírez.
Malaria cerca del Titicaca
El calentamiento global, que ocasiona el deshielo de los glaciares de la parte altiplánica de Bolivia, causó efectos a 50 kilómetros del lago Titicaca. En esa región se registraron casos de niños que se contagiaron de malaria, una enfermedad del área tropical, señala un estudio del Instituto de Investigación Hidráulica de la UMSA.
Edson Ramírez, subdirector del Instituto, señaló que “hay una serie de alteraciones por el calentamiento global, aparte del deshielo. En el aspecto agrícola, terrenos que ya no son aptos para el cultivo. Afecta de forma directa e indirecta y en distintas proporciones a los sectores de la actividad humana”.
Una de las causas que provoca el calentamiento global y, por consiguiente, el deshielo de los glaciares es la emisión de gases de efecto invernadero, como chaqueos y el humo de automóviles .
Ayer se realizó el foro “Agua para La Paz”, donde participaron la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), la Dirección gubernamental de Cambios Climáticos, EPSAS y el Concejo Municipal de La Paz.
Conocer el problema ayuda
Para no desperdiciar el agua, la gente debe saber que el líquido, con los años, comenzará a faltar. “Todo empieza cuando la población conoce el problema”, dijo Luis Gutiérrez, responsable del Proyecto de adaptación al impacto del retroceso acelerado de los glaciares.
Gutiérrez planteó ayer la necesidad de comenzar campañas de educación en colegios y universidades explicando el correcto uso del agua. Los resultados deben ser a largo plazo, señaló y comentó que adicionalmente se requiere una estrategia de difusión y concientización de esa problemática.
“Hasta el momento el agua que nos proveen las diferentes fuentes es suficiente. Pero, el crecimiento poblacional, por ejemplo de El Alto, es de un 5% cada año, esto significa que la demanda de agua aumenta y, con el deshielo, la cantidad de agua disminuye”, dijo Edson Ramírez, subdirector del Instituto de hidráulica e hidrología de la UMSA.
Los planteamientos se hicieron ayer en el foro “Agua para La Paz”, donde se habló del mal uso que da la gente al líquido |
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