Se abrieron ayer las ofertas que se presentaron a la licitación para la primera etapa de obras del Plan de Saneamiento IV de Montevideo. Si bien la Intendencia aguardaba las propuestas de al menos siete oferentes, sólo tres empresas llegaron a la etapa final: Stiler S.A., Saceem S.A. y el Consorcio Teyma-Abengoa 1, integrado por capitales uruguayos y españoles.
Según la Intendencia, el nuevo plan de saneamiento tendrá un fuerte impacto en la zona Oeste de la ciudad. El objetivo es disminuir la contaminación de la bahía y de sus playas aledañas, e incrementar el caudal de aguas servidas con disposición adecuada.
Las obras se focalizarán en cuatro puntos: Casabó, Cerro Norte, Carrasco Noreste y Chacarita. Pero la obra más importante en cuanto a volumen, impacto urbano y social, es la de Casabó
"Es para una población de unas 12.000 personas, en un barrio en donde la edificación tiene una densidad muy importante. Esta obra va a implicar además la apertura de unas cuantas calles. Es una licitación que trasciende lo específicamente relacionado al saneamiento para transformarse en una obra de fuerte transformación urbana", señaló a El País el director de Saneamiento de la Intendencia, Américo Rocco.
Paralelamente, junto con el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente se va a encarar la regularización del Casabó, lo que iniciará en el barrio una etapa importante de transformaciones. Entre otras cosas, las obras de saneamiento abarcan la construcción de una rambla sobre el lago del Casabó que "le va a dar al barrio una fisonomía distinta", dijo Rocco. "En el conjunto de las cuatro obras, se prevé unos 500 realojos. Más de 400 de ellos se van a hacer en el Casabó", reveló el jerarca.
Los realojos serán coordinados por una consultora y supervisados por la administración municipal.
"Implica trabajar con la población, actualizar los datos del censo y gestionar distintas opciones de alojamiento en cuanto a vivienda nueva en el lugar, en la zona, o fuera de ella. Otra opción son viviendas usadas en la zona o en otros lugares", añadió.
"La idea es que cuando la obra llegue a un punto en el que hay que realojar gente para que pueda seguir adelante, no exista una traba porque el realojo no ha sido procesado. Siempre hay que avanzar paralelamente a la obra e ir previendo los realojos", destacó Rocco.
PLAZOS
La Intendencia habla de un horizonte a dos años para culminar las obras en el Casabó. El Plan de Saneamiento IV, en su totalidad, culminará en 2012, según los cálculos municipales.
"La obra que sigue va a tener un impacto ambiental histórico, con la disposición final del Oeste. Se trata de un colector que nace en la desembocadura del Miguelete y se desplaza hacia el Oeste por el costado del Cerro. Toma por la calle Burdeos y en Punta Yeguas termina en una planta de pretratamiento y en un emisario subacuático", destacó.
Horizonte a 16 años
En la primera etapa el BID otorgará fondos por US$ 119 millones y la Intendencia una contrapartida de US$ 21 millones. De todos modos, el Banco Interamericano de Desarrollo ya tiene comprometidos otros US$ 100 millones para los planes siguientes, con los que -en un plazo de 16 años- se pretende "completar el 100% del saneamiento de Montevideo", dijo Américo Rocco. En total, la comuna aportará un monto de US$ 40 millones.
En los primeros seis años, se ejecutará el Plan de Saneamiento IV y luego habrá otros dos módulos de cinco años cada uno para obras complementarias (Saneamiento V y VI).
El colector que nacerá en la desembocadura del arroyo Miguelete y se desplazará hacia el Oeste por el costado del Cerro tendrá además estaciones de bombeo intermedias. En una segunda etapa se prevé también la recepción de los caudales de La Paz, Las Piedras y Progreso.
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