La foto se concretó. Juan Schiaretti y Hermes Binner, dos gobernadores enfrentados con el Gobierno durante el conflicto con el agro, estuvieron junto a Cristina Kirchner en la Casa Rosada.
El centro de las miradas estuvo puesto en Schiaretti y Binner, a pesar que en la reunión estuvieron Daniel Scioli (Buenos Aires), Jorge Capitanich (Chaco) y Oscar Jorge (La Pampa). El motivo fue que el Gobierno nacional adelantará fondos a esas provincias para ayudar a los productores agropecuarios a palear los efectos de la sequía.
Sin embargo, el gesto político provino de la reconciliación con Binner, pero particularmente con el cordobés, ya que se trata de un peronista con quien los funcionarios nacionales mantuvieron un fuerte cruce dialéctico. El encuentro estaba pactado para ayer por la tarde en la Quinta de Olivos. Allí hasta podía pasar a saludar Néstor Kirchner. Pero a último momento todo se pasó para la Casa Rosada. A las 18:30, los gobernadores ya estaban en la ante sala presidencial. Pero tuvieron que esperar casi una hora, ya que Cristina estaba en plena charla con la yudoca Paula Pareto. Algunos hasta bromearon y dijeron que la Presidenta le pidió algún que otro consejo por si la charla con los gobernadores se ponía áspera. Pero esto no ocurrió y llegó la hora de las paces.
Para dejar todo saldado se dieron a conocer las medidas de Gobierno durante una conferencia de prensa en la que estuvo el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, quienes también participaron del cónclave. A la vista de todos los periodistas, Massa y Schiaretti bajaron del estrado bromeando. “Es necesario dar vuelta la página en los enfrentamientos”, resaltó el cordobés, quien sostuvo que de ambos lados se están esforzando ya que “es importante que la mejora de la relación institucional sea un proceso en el que nos tengamos confianza”.
Antes del encuentro con la Presidenta, Schiaretti estuvo con los ministros del Interior, Florencio Randazzo, y de Economía, Carlos Fernández, con quienes acordó el envío de los fondos que adeuda la Nación, que fue lo que generó otro cruce importante entre el gobernador y algunos funcionarios.
Por otro lado, Cristina buscó enviar un fuerte gesto a las entidades del agro. Y por eso fue que también estuvieron Schiaretti y Binner, quienes militaron en contra de las retenciones móviles durante la pelea con el campo.
La estrategia será que los gobernadores participen en las políticas de mediano y largo plazo para el sector. “La mesa de enlace no quiere escuchar, porque tiene un claro tilde político. Por eso la relación va a cambiar y vamos a incluir a los mandatarios, que se ocupan de la gestión”, contó por lo bajo un funcionario nacional.
Luego de la espera, los gobernadores sólo se llevaron 6 millones para Buenos Aires y otro tanto para Córdoba y Santa Fe, que serán distribuidas entre los productores lácteos y ganaderos. La Pampa procuró cinco millones para la ganadería, mientras que Chaco se llevó 2 millones también para ese sector |
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