Un mes y cuatro días. Ese lapso de tiempo funcionó en forma correcta el servicio de desagüe cloacal en el Barrio Luiggi I, según lo contabilizó la vecina Silvia Posado, luego del trabajo de desobstrucción que realizaran la empresa Aguas Bonaerenses y la Municipalidad de Coronel Rosales.
No obstante, desde el viernes anterior la situación "volvió a foja cero". Otra vez, los frentistas de ese complejo habitacional deben soportar el escurrimiento de las aguas servidas por los sectores comunes y saben que en breve, si no media una solución, el problema llegará hasta los sanitarios de sus viviendas.
"Pasó lo que ya temíamos: se están rebalsando las cámaras otra vez. El viernes de la semana anterior empezamos a observar que en algunas casas el líquido bajaba muy lentamente en los baños y hay una cámara desde donde se escurre el líquido, que sigue su curso por las canaletas del sector central del barrio", dijo.
Posado sostuvo que las tareas que se llevaron a cabo hace poco más de un mes "no era la solución. Nos dicen que no tenemos consorcio y que a algunas cámaras les faltan las tapas correspondientes. La limpieza se hizo bien, pero sin embargo ahora está otra vez tapado".
La vecina consideró que se debería establecer un cronograma para el mantenimiento de los desagües cloacales. "Creo que cada 40 días se tendría que realizar el trabajo. Algo hay que hacer porque la situación no da para más", sostuvo.
De fondo. Manifestó que la solución de fondo es levantar todo y efectuar una obra de buenas características. "Pero yo me pregunto ¿quién pone los fondos?".
"La gente no está en condiciones económicas de pagar semejante obra; somos todos trabajadores y vivimos de un sueldo. Y el municipio tampoco se hace cargo porque no cuenta con los recursos suficientes. Entonces adónde vamos a llegar", dijo.
Expresó que desde el pasado viernes estuvo intentando mantener una comunicación con ABSA y hasta ayer no había logrado su cometido.
"Lamentablemente estamos mal, volvemos al principio", dijo la vecina, quien junto a otras frentistas del barrio llegaron a realizar --en el acto por el Día de la Independencia-- un escrache a los funcionarios del Departamento Ejecutivo en disconformidad por la falta de respuestas, tras lo cual fueron recibidas por el intendente Néstor Starc y horas después se desarrollaron las labores de limpieza de las cámaras en el barrio.
Le dijeron que la comuna no hará nada
Cuando se volvió a presentar el problema, la vecina Posado dijo que también intentó comunicarse telefónicamente con la comuna, pero tampoco se pudo contactar. "Nadie contesta los teléfonos", dijo.
No obstante, lejos de rendirse, insistió para establecer un enlace con los funcionarios del Ejecutivo hasta que logró dialogar con el ingeniero Carlos Spadaccioli (secretario de Obras y Servicios Públicos), aunque la respuesta no fue la esperada.
"Me respondió que la comuna no va a hacer nada y ahora tenemos que hacernos cargo nosotros del problema. Al mismo tiempo, ABSA tampoco hace caso a nuestro reclamo", se quejó Posado.
Anunció luego que junto a un grupo de frentistas está preparando un escrache para realizar en el Concejo Deliberante y, además, seguirá convocando a los medios de comunicación para que la gente "se entere cómo estamos viviendo".
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