Con la instalación de la red de alcantarillado sanitario y pluvial en el barrio San Miguel de El Progreso, las autoridades de Salud y municipales esperan reducir el riesgo de que la población padezca de dengue, enfermedades de la piel y gastrointestinales a causa de la contaminación y aguas estancadas.
Más de 40 años han pasado desde que los vecinos de este sector comenzaron a gestionar ante las autoridades edilicias la instalación del servicio. Lamentablemente nadie los escucho, hasta el año pasado cuando el presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti, entregó un aporte de tres millones de lempiras para iniciar con la obra.
El sueño de los más de mil habitantes se hizo realidad hace tres semanas cuando iniciaron los trabajos de los cinco kilómetros de alcantarillado que se instalará en este lugar, ubicado al norte de la ciudad.
Pablo Zambulá, presidente del patronato de San Miguel, dijo que después de tantos años de gestión ya habían perdido las esperanzas de tener el servicio. “Gracias a Dios que las actuales autoridades nos escucharon nuestras demandas que realizamos en bien de la salud de todos”, comentó.
Otros sectores donde se ejecutan similares trabajos es en las colonias Corocol Dos y Esperanza de Jesús; al igual que el anterior, los fondos provienen del Gobierno, Alcaldía y aporte de la comunidad.
Vulnerables
Desde hace unos cinco años las autoridades de Salud han venido calificado al barrio San Miguel como vulnerable y de alto riesgo para infestarse de dengue, pues los criaderos del zancudo que provoca la enfermedad son muchos debido al alto nivel friático del suelo, abundancia de solares baldíos enmontados y por colindar con predios cultivados de caña.
Zambulá agregó que con el sistema se evitará que las aguas negras corran libremente por las cunetas y a la vez mejorarán la canalización de las aguas pluviales en varios sitios adonde se estanca el líquido que luego se convierte en el hábitat de todo tipo de insectos.
“Con la obra estamos poniendo fin a muchos años de angustia que hemos sufrido los habitantes de este lugar por los malos olores y enfermedades ocasionadas por los altos niveles de contaminación”, apuntó el dirigente.
José Palma, ejecutor del proyecto, dijo que de no presentarse problemas a causa de las lluvias esperan entregar la obra a más tardar en noviembre de este año. Una de las ventajas de este sector es que está próximo a la red madre de las aguas negras y estación de bombeo que impulsa los desechos a las pilas de oxidación adonde éstas son tratadas y luego depositadas en el río Ulúa sin contaminantes.
El alcalde Alexander López manifestó que con ello están logrando terminar con un eterno problema de los pobladores de esas colonias: “Lamentablemente han sido zonas que han estado olvidadas por los gobiernos de turno.
Aún faltan otros barrios que urgen de este servicio; hacemos las gestiones necesarias para lograr más recursos y llevarles a ellos el mismo beneficio”.
El edil señaló que simultáneamente a estas obras trabaja también en la construcción del nuevo edificio de la escuela José Trinidad Cabañas, ubicada en el barrio San Francisco y próximamente iniciarán con la edificación del moderno Palacio Municipal que tendrá un costo aproximado a los 41 millones de lempiras.
En otros municipios
Conscientes de que el problema de contaminación de aguas negras es grave y debe ser reducido al mínimo, las autoridades edilicias con apoyo gubernamental y organismos internacionales ejecutan proyectos de saneamiento básico.
Entre éstos está Santa Rita y El Negrito, en el primero los trabajos ya comenzaron a un costo aproximado a los 67 millones de lempiras; mientras que en el segundo comienzan en septiembre con un valor de 20 millones de lempiras.
Wilmer Mejía, vicealcalde de Santa Rita, dijo que en este lugar se beneficiarán los habitantes de siete barrios.
“Con el sistema estaremos protegiendo los sitios turísticos con que cuenta este municipio como es el río Humuya, el cual ha sido afectado por ese tipo de aguas que producen los más de 10 mil habitantes del casco urbano”, dijo.
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