El municipio de Villarino está dando continuidad a la toma de muestras tendiente a fortalecer el trabajo de investigación que se está llevando a cabo para tener precisiones sobre la magnitud de la presencia de arsénico en el agua de red y su impacto en la salud de la población.
Según se mencionó, las muestras que seguirán tomando funcionarios del área de Salud se enviarán en forma regular a la Comisión Nacional de Energía Atómica, una de las entidades involucradas en la investigación, junto con el Consejo Superior de Investigaciones Científica de Valencia, España.
Las muestras no son sólo de agua en distintos puntos de la red, sino que también está incluida la orina y el pelo de diversos segmentos de la población, mientras que a los niños se les practica un isopado bucal.
Tal como explicó el doctor Raúl Palmeyro, secretario de Desarrollo Humano de la comuna, la toma de muestras se comenzó a efectuar hace varios meses, a los efectos de abordar en forma concluyente la problemática del arsénico en el agua.
"Ese problema siempre existió, pero se fue tratando en forma superficial, lo que no nos permitió encarar soluciones definitivas. Siempre supimos que las obras que se necesitan exceden la capacidad económico-financiera del municipio, pero no por eso debemos desconocer cada detalle del problema", dijo.
El funcionario puntualizó que "en estos momentos podemos organizar un trabajo serio, preciso y de diagnóstico respecto de la realidad de Villarino con el problema del arsénico".
"El trabajo consistirá en dos etapas: una inicial que se está llevando a cabo en estos días; y otra a largo plazo que es lo que le va a permitir realizar el diagnóstico definitivo", indicó.
Por su parte, la doctora Dinora Velez, perteneciente al organismo español, reveló que el laboratorio en el que ella trabaja tiene amplia experiencia en estas cuestiones.
"Intentamos estudiar una realidad para tener una información que contribuya a dar soluciones a las comunidades afectadas. Nuestros datos y resultados son confiables y por lo tanto se pueden presentar ante cualquier organismo que lo demande", señaló.
"La contaminación por arsénico nunca es homogénea, ya que un pozo puede tenerlo y uno vecino no, y una familia puede estar afectada y otra no. Hay mucha incertidumbre en todo lo relacionado con la exposición al arsénico y por ello es necesario hacer un buen relevamiento de los pozos, del agua que tomamos y de los alimentos que consumimos", sostuvo.
Por último, doctora Silvia Farías, integrante de la CNEA, recordó que en su momento se habían enviado a Capital Federal 27 muestras de agua de esta zona que contenían niveles elevados de arsénico.
"De cualquier modo, nunca se puede hacer una suposición si no se repite, porque puede ser que se haya de un fenómeno de estacionalidad.
"Por ello, en enero y febrero pasados se realizaron otros muestreos, que también arrojaron valores altos", manifestó la profesional, quien consignó que aún hay que hacer más estudios para hacer una evaluación acertada.
Además, comentó que se realizó una composición con mapas satelitales y con las muestras extraídas, que permitió posteriormente determinar en qué lugares había que seguir muestreando.
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