Las provincias argentinas de Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa, Chaco y, en menor medida, Córdoba, están soportando una grave sequía que ya está causando la muerte de ganado, una considerable caída en la producción de leche y en el área proyectada para el maíz.
Según el diario La Nación, el epicentro del desastre, en Santa Fe, se encuentra en la localidad de Garabato, 340 kilómetros al norte de la capital provincial. "La realidad es difícil y dramática. Nos estamos quedando sin agua, estimamos que en unos diez días nos quedamos sin agua para consumo en todo el distrito", aseguró el presidente comunal de ese distrito, Manuel Muñoz, quien reclamó una mayor asistencia del gobierno provincial en el envío de bidones y camiones cisternas. Desde 1941 no se producía una sequía tan importante.
Las pérdidas y la asistencia que requiere en forma urgente la región se elevan a 1.200 millones de pesos (unos US$ 400 millones) y sólo en el departamento Vera, uno de los cuatro más perjudicados, hay más de 130.000 cabezas de ganado menos que en las dos últimas campañas, publicó la fuente.
Según Ariel Guidi, médico veterinario regional del Servicio Nacional de Sanidad Animal (Senasa), la calidad del agua subfluvial en la mayoría de los distritos es inapropiada para el consumo de los animales. "Hay muchos animales que murieron por falta de condición corporal y hay otros que están severamente desnutridos. Depende de la condición de cada productor, pero la situación es crítica", afirmó.
En Córdoba, en tanto, la situación no llega a extremos de catástrofe. La zona más crítica es el noreste del Santa Fe.
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