"Si la tierra y el agua son de Dios, nosotros no somos dueños de ellas, sino sus inquilinos. El consumismo, fruto de una política neoliberal extrema, nos lleva a gastar más, consumir más, y eso siempre va en perjuicio de la naturaleza. Nos hace ser agresivos, cada vez más destructivos frente a ella".
Esta reflexión forma parte de la Carta Pastoral de 95 páginas del obispo de Aisén, monseñor Luis Infanti de la Mora, la que bajo el título de "Danos hoy el agua de cada día" dará a conocer hoy públicamente en Coihaique.
Infanti, férreo opositor a la construcción de represas en la Región de Aisén, asegura que desde hace más de tres años el pueblo de esta zona se ve enfrentado a planteamientos que cuestionan su vida, su futuro y su sustentabilidad. Por ello, en el documento hace una profunda reflexión sobre el agua y el medio ambiente, así como una manifiesta crítica a los proyectos hidroeléctricos en la zona.
En entrevista con "El Mercurio", el obispo Infanti asegura que su carta va más allá de este conflicto, " porque el problema es mucho mayor". Es un planteamiento de desafíos, explica, y agrega que "no es un tratado doctrinal intocable, y tampoco un tira y afloja comercial".
El documento se divide en tres secciones. En la primera, analiza algunos síntomas de la sociedad, como la inestabilidad (laboral, social, familiar, la secularización), la globalización, la desigualdad en el acceso al poder y los intereses de una estructura de poder (económico, político y judicial), y la crisis ecológica.
"Son algunas situaciones que nos hacen afirmar que estamos en una nueva época de la historia de la humanidad. No son cambios insignificantes, sino que afectan profunda y decididamente nuestro presente y futuro", asegura.
Allí analiza la realidad del agua a nivel mundial, en Chile y en Aisén. Incluye un capítulo llamado "La danza de los euro-dólares", sobre el uso del recurso para beneficio de empresas privadas -frecuentemente extranjeras-, como agua embotellada, hidroelectricidad y el transporte de energía.
"Presento energías de muerte o que favorecen la violación, depredación y destrucción del medio ambiente, de la salud y la vida humana, y energías de vida, que son de más respeto, comunión y sustentabilidad con la naturaleza, y la vida de los seres creados", dice Infanti.
En la segunda parte ofrece la visión ética y espiritual del agua. Su valoración en las culturas ancestrales, en las religiones, y especialmente su significación sacramental en el cristianismo.
"Esta parte creo es la esencial, y quizás la más cuestionadora, pues nos ofrece importantes motivos para que asumamos opciones y posturas más sustentables y respetuosas del ser humano y la creación", afirma.
La última parte es un marcado llamado a la acción a nivel personal, comunitario y eclesial. "Un pastor tiene que acompañar, animar y conducir fraternalmente a su pueblo. Eso intento hacer con esta carta", asegura.
CARTA
> SU CONTENIDO se hará público a las 19 hrs. en el cine municipal.
>> Ambientalistas apelarán por la admisibilidad de plan represas
Una apelación ante la autoridad ambiental por declarar admisible el "Proyecto Hidroeléctrico Aisén", sometido a Estudio de Impacto Ambiental (EIA) presentarán en el corto plazo parlamentarios y organizaciones ambientalistas. Estiman que dicha iniciativa se presentó en partes separadas, lo que impide evaluar un impacto global en la construcción de megarrepresas, así como la red de transmisión de energía que ello implica hacia el centro del país. "Este proceso debe ser declarado nulo, porque está viciado. Es un negocio de 3.200 millones de dólares que pone en riesgo la segunda reserva de agua dulce del planeta y que beneficia a Endesa y a accionistas extranjeros", acusó el senador Guido Girardi, de la Bancada Verde, quien acusó al Gobierno de promover la obra. Adelantó que comenzarán en dos semanas una "campaña a través del país para nacionalizar el agua" y asegurar este recurso natural escaso para Chile y los chilenos. Juan Pablo Orrego, de Ecosistemas, precisó que no hay garantías de imparcialidad en el trámite del proyecto ante la Conama de Aisén, porque no hay Ministerio ni Superintendencia Ambiental en el país. "Esto no nos amilana en lo absoluto. La institucionalidad sigue cautiva de poderes fácticos de empresas monopólicas que hacen lo que quieren con nuestras leyes y recursos", dijo. Flavia Liberona, de Terram, acusó que la administración Bachelet no ha cumplido, ya que aseguró que habría una Estrategia Nacional de Cuencas y un Plan de Seguridad Energética antes de aprobar proyectos como los de HidroAysén.
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