Sin la formalidad de un acto inaugural, donde suelen haber discursos y cortes de cintas, fue habilitado esta mañana el vaciadero de líquidos cloacales construido por la empresa Aguas Santafesinas sobre la Ruta Nacional Nº 168, entre el complejo comercial Wal-Mart y el barrio Bajada Distéfano.
Esta mañana, alrededor de las 10, El Litoral visitó las nuevas instalaciones. A esa hora, dos camiones se encontraban en pleno proceso de descarga. “Recién se acaba de ir el primer atmosférico, el que inauguró el sistema”, manifestó personal de Assa tras la consulta de El Litoral. Y agregó: “Estos dos camiones ocupan los lugares segundo y tercero ”.
A diferencia del volcadero a cielo abierto que hasta ayer funcionaba en la zona sur de la ciudad, en el de la Ruta 168 no se percibían malos olores debido al moderno sistema que se utiliza para vaciar las unidades. Cabe señalar que antes de llevarse a cabo las descargas, el contenido de los camiones fue evaluado con “un examen de temperatura y otro de PH” a fines de determinar que sean líquidos cloacales y no otros que no se pueden transportar por la cloaca máxima, como hidrocarburos y grasas. Los encargados de hacer las verificaciones correspondientes indicaron que también deben apelar a “la vista y al olfato” ya que ello también es importante a la hora de confirmar que los camiones no lleven “ácidos ni productos químicos”.
Aunque puede haber modificaciones, el funcionamiento del nuevo descargadero será de lunes a viernes, de 7 a 19, y los sábados, de 9 a 15.
“Cambio radical”
Si bien reconocen que las condiciones sanitarias son mejores, desde las empresas atmosféricas que esta mañana se encontraban realizando las descargas cuestionaron la distancia que tienen que atravesar para llegar al nuevo vaciadero. Y ello, justificaron, se debe a que trabajan mucho en la zona norte de la ciudad donde “viven los vecinos que todavía tienen pozos negros”.
“A raíz del traslado se tuvo que aumentar el precio del servicio. Ahora, las empresas estamos cobrando $95 por descarga”, dijo a El Litoral uno de los conductores de los camiones. Y agregó: “Además, cada descarga demora, en promedio, unos diez minutos y entonces es una manera de amortiguar los costos”.
Consultado sobre qué harán con el contenido que no se puede transportar por la red cloacal, el hombre indicó que desde la Municipalidad los notificaron acerca de que deberán dirigirse hasta el ex matadero municipal, ubicado en el límite noroeste de la ciudad, y descargarlos en una zanja que hicieron para tal fin.
Funcionamiento
El nuevo vaciadero de líquidos tiene un sistema único de descarga en toda la región debido a que los líquidos cloacales son succionados directamente de los camiones. Con ello, “el contacto con el mundo exterior es prácticamente nulo”.
Es a través del recorrido de un circuito que los atmosféricos pueden realizar las descargas. En ese marco, el primer sector con el que se encontrarán los conductores será la isla de descarga, donde fueron dispuestos dos sistemas electromecánicos succionadores. Allí, se toman muestras del contenido del camión, y una vez realizada la inspección y los análisis, en caso de no encontrarse nada extraño, se procede al vaciado.
Por último, antes de salir del circuito y continuar su trayecto por la Ruta 168, el camión atmosférico debe atravesar la dársena de odorización, donde se colocaron aspersores en forma de medialunas y se dispusieron cuatro tanques de agua de una capacidad de 2.500 litros de agua de red cada uno.
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