Nicaragua acercó ayer a la Exposición Internacional de Zaragoza la política de agua del Gobierno del presidente Daniel Ortega, que, entre otros objetivos, pretende abrir un debate para contrarrestar la presión de algunos grupos económicos que “quieren hacer plata muy rápido” sin importarles cuánto contaminen o destruyan.
Así lo expresó ayer la presidenta ejecutiva de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Ruth Selma Herrera, antes de intervenir en la Tribuna del Agua de la Exposición Internacional de Zaragoza, donde pronunció una conferencia sobre la gestión integral de los recursos hídricos del país centroamericano.
Para lograr el compromiso de toda la ciudadanía, Herrera destacó la importancia de impulsar la educación medioambiental en escuelas y universidades con el fin de alcanzar una participación efectiva de la población.
La funcionaria nicaragüense aseguró que los gobiernos que precedieron al suyo abandonaron una política de aguas responsable y descuidaron las inversiones, lo que provocó que muchas de las fuentes del país fueran contaminadas gradualmente y que muchos de los pobladores de las zonas rurales carezcan de agua potable.
Dijo que el Gobierno ha asumido un compromiso de llevar el agua a los sectores más pobres. |
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