El ministerio de Asuntos Agrarios y Producción, que conduce Débora Giorgi, se encuentra por estas horas evaluando la gravedad de la situación de sequía por la que está atravesando la Provincia de Buenos Aires.
Según expresó el Fernando Vilella, subsecretario de Asuntos Agrarios, “se trata de una de las sequías más crudas de los últimos tiempos, siendo las zonas mas afectadas el sur y el sudoeste de la provincia, aunque el fenómeno se está extendiendo hacia el oeste y el norte del territorio”.
“A la fecha, la pérdida por sequía asciende a casi 340 millones de pesos, aunque estos datos pueden incrementarse”, estimó el funcionario.
Asimismo, Vilella confirmó que “allí, donde el cultivo principal es el trigo, ha disminuido la siembra y esto tiene un gran impacto porque la provincia tiene la mitad del área triguera nacional", e indicó “que de la pérdida estimada para la producción ganadera, agrícola y apícola en el sur y sudoeste de la provincia, dos tercios (200 millones de pesos) se relacionan con pérdidas tanto de superficie que directamente no pudo sembrarse, de trigo sembrado que se perdió y por disminución en los rendimientos de los cultivos”.
“En esta zona, donde los rindes en épocas de buen clima alcanzan a los 1500 kilos por hectárea hoy debido a la escasez de lluvias (hasta el momento las precipitaciones son un 50 por ciento de las registradas el año pasado) se esperan rindes de 500 a 800 kilos por hectárea”, advirtió.
En cuanto a la sequía en el norte del territorio, el subsecretario señaló que “la superficie sembrada en trigo cayó un 30 por ciento y si persiste la sequía los rendimientos podrían disminuir hasta un 50 por ciento”.
Por otro lado, afirmó que “de los informes se desprende que la mortandad de animales que se registra en el sur y sudoeste es de 150 mil animales y la venta anticipada de vientres llegó a los 240 mil animales”, y que “esto se debe a la poca capacidad de alimentarlos, en un contexto de aumento de los rollos y la suplementación en general, con un estimado de pérdidas ganaderas que supera los 130 millones de pesos”.
Finalmente, Vilella informó que “un fenómeno similar se está dando con la apicultura en que con buena floración los rindes por colmena llegan a los 30 kilos y hoy, con la sequía, los rindes varían entre 8 y 10 kilos por colmena, con pérdidas, hasta el presente, del orden de los 4 millones de pesos”. |
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