La instalación de una usina hidroeléctrica brasileña sobre el río Madeira no incluirá tareas de vigilancia ambiental del lado boliviano de la frontera, aseguró este lunes el canciller de Brasil, Celso Amorim, en una nota oficial.
En el documento, el ministerio informó de que Amorim ‘recibió correspondencia del canciller de Bolivia, David Choquehuanca’ sobre supuestas acciones de vigilancia ambiental a ser desarrolladas en el lado boliviano como parte de la instalación de la hidroeléctrica Santo Antonio, en el río Madeira. "En respuesta, el ministro Amorim aclaró que la licencia de instalación concedida por la autoridad ambiental brasileña no autoriza acciones de vigilancia fuera del territorio brasileño", explicó la nota de la cancillería.
En el documento, Amorim incluso sugirió organizar "tan pronto como sea posible una reunión técnica bilateral para el intercambio de informaciones". |
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