“Nosotros también estamos complicados. Es quizás menor la problemática que en el sudeste provincial, aunque también nos llovió muy poco, y el número de cabezas de ganado es similar, o sea, unas 300 mil cabezas”, afirmó Rodolfo Lobos, presidente de la Sociedad Rural del Nordeste Santiagueño, en diálogo con Nuevo Diario.
Si bien todavía existen algunas reservas de agua subterránea, la situación “se está empezando a complicar, porque cada vez sale menos de los pozos”, afirmó Lobos.
Sobre lo novedoso dijo que no se producen lluvias en julio o agosto y sí las hay en setiembre u octubre, “aunque lo anormal es que no llovió en marzo o abril”.
Por ello, es que en otoño no pudo engordar el ganado, no crecieron los pastos y ya no hay, o existen secos.
Incluso no se acumuló agua en las napas, por falta de lluvias y aún restan dos meses para que llueva.
Además, no hay pastos ni comida silvestre, y quien no hizo las reservas, o sea la mayoría, tiene “muy complicada” la situación de su rodeo.
Incluso subrayó que “hay gente que ya tiene mortandad de hacienda, que si bien no son muchos, el panorama es complicado e incluso puede agravarse”.
Sin embargo, Lobos sostuvo que es “muy difícil” medir en este momento las pérdidas, porque la mayor se va a notar en la próxima cría, ya que la mayoría de los ganaderos locales vive de la venta de sus terneros.
En la provincia existen alrededor de 1,5 millones de cabezas de ganado bovino. |
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