Carlos Fernández Jáuregui, director de la Oficina del Agua de las Naciones Unidas ha participado en AFRICagua con una visión pesimista del acceso al agua y al saneamiento en África. Afirma que los problemas sólo se solucionarán con decisiones políticas.
En África disponen de un 30 por ciento menos de agua segura que hace cinco años y el saneamiento ha retrocedido un 41 por ciento. Estas cifras son la evidencia, según Carlos Fernández Jaúregui, director de la Oficina del Secretariado de la década del agua para la acción "El agua, fuente de vida" de las Naciones Unidas, de que no existe ninguna decisión política de encarar los problemas del agua y de que en este continente no se alcanzarán los Objetivos de Desarrollo del Milenio en materia de agua. En su opinión, a los políticos no les interesa hacerse fotos inaugurando una letrina, sus actuaciones son partidistas y no duran más que una legislatura, y esta es la causa de que mueran cientos de millones de personas cada año por problemas de agua.
Con esta crítica Carlos Fernández Jáuregui ha intervenido en la primera jornada del “Salón de partenariado de África- España para el desarrollo de las colectividades locales. Agua y Desarrollo”, pero en su discurso, plagado de datos, también propone soluciones. Informar y dar cabida en las decisiones a la participación de la sociedad sería una forma de presionar a los gobiernos para que solucionen los problemas del agua y además contribuiría a un cambio de actitud. Por ejemplo, sólo con jabón para lavarse las manos al beber o manipular alimentos se reduciría el número de muertos por diarrea un 47 por ciento, y esta medida, en opinión de Fernández Jáuregui no es tan cara. Alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio solo costaría 858 millones de dólares al año en el caso del acceso al agua y 4000 en el del saneamiento. Unas cifras que nos hacen reflexionar.
El de la actitud de los políticos no es, en opinión de Fernández Jáuregui el único problema que se encuentran los países africanos. En la actualidad no conocemos la cantidad de agua disponible en este continente porque en los años 80, por recomedación del banco mundial, se redujeron las estructuras de los gobiernos y se transfirieron las competencias sobre el agua, del sector público al privado. Esta falta de información es un problema que se suma a la construcción del concepto "comercio justo". Hace 15 años se comenzó a hablar de "agua virtual" para hacer referencia a la cantidad de agua que utilizan los países pobres en la elaboración de productos que exportan. Este uso del agua no se reconoce como parte del valor de los productos, no se tiene en cuenta el déficit hídrico que padecen los países en desarrollo.
La gestión del agua ha vivido experiencias exitosas en manos públicas y privadas, así que para Carlos Fernández Jáuregui no es relevante la titularidad jurídica, lo que permite que el agua se gestione bien son los embalses. Considera inútil la presión que se ejerció hace años contra las grandes presas porque se ha demostrado que donde existen, la población dispone de agua aunque no llueva durante largas temporadas. También desmonta el mito del agua como fuente de conflictos afirmando que ni uno ha tenido su origen en el agua en los últimos 1000 años.
El director de la oficina de la Década del Agua de las Naciones Unidas ha concluído su intervención afirmando que no falta agua, sino que nos encontraoms ante una crisis de gobernabilidad porque no existe legislación específica ni autoridades de alto nivel con actuaciones neutras, que cuenten con la participación de los actores de la gestión. Para abrir paso a la gobernanza es necesario que se declare el acceso al agua como un derecho humano.
Expo Zaragoza 2008 |
|
|